martes, 25 de diciembre de 2012

I'm an idiot

Sí, sin duda. Soy idiota y de regalo de Navidad tengo una certificación.

La familia, como siempre, se ha portado entregando paquetes que, probablemente, no sean merecidos; del cariño y todas esas cosas no comentaré nada puesto que es obvio que lo he tenido y en dosis que aún no soy capaz de digerir.

¿Me arriesgo a hacerle caso al corazón o a la cabeza? Tengo que tomar una decisión y ha de ser ya. Todos los factores que me empujan a quedarme son los mismos que me invitan a irme a probar suerte a otro lugar en dos meses. Siempre he tomado mis decisiones por impulsos emergentes de las mismísimas entrañas. De repente, como por arte de magia, un día me levanto con la decisión tomada -meditada hasta límites insospechados- y suele estar relacionado con que quiero a alguien que está en ese lugar. Sin embargo, al cabo de dos meses allí... todo se tuerce, me quedo sola con mi decisión y la vida tiñe de gris todo lo bueno que me reporte lo laboral.

Sinceramente, ahora mismo necesito una burbuja. Hablar muchísimo de cosas que no tengan nada que ver con esto y algo que me aporte seguridad.


Se aceptan sugus y lacasitos.

lunes, 17 de diciembre de 2012

A ti sólo puedo decirte una cosa

D. Lo único que puedo decir, después de haber puesto un punto final a nuestra relación es:


GRACIAS

Todo lo demás, ha de ser silencio.

Te mereces una historia bonita, con una protagonista a tu altura y no conmigo. No te hubiera sabido valorar suficientemente.

Siempre te querré.

martes, 13 de noviembre de 2012

Déjame subir a dormir

Que tu móvil suene desesperadamente a las 5 de la mañana puede significar que ha ocurrido algo trágico o que esa noche no la vas a pasar sola. Si tras una llamada perdida recibes dos mensajes con los textos: "Sí, tenías razón" y "No encajo nunca", podrías pensar que tus dotes adivinatorias son acertadas o que esa persona que te los envía ha reflexionado acerca de lo que tú dijiste días atrás. Sumémosle un componente etílico a las circunstancias y escuchemos una voz que atrancadamente dice que quiere subir a tu casa, que está borracho, lejos de la suya y hace frío. Pongamos que aceptamos, que sube, que se mete en tu cama, te abraza, te escabulles y te sigue con las manos. Y así horas y horas hasta que despierta y compartís un par de películas juntos. Después se va, sin ni siquiera darte dos besos y a los dos días te cuenta que, el día siguiente a haber subido a tu casa, ha ido a casa de su ex, se la ha beneficiado -porque queda mal decir follar a estas horas del día- y no entiende por qué no vuelve con él. Como mínimo piensas que, a pesar de no haber ocurrido nada sexual entre vosotros, es un cabrón y que cuando oscurece, todo el mundo necesita a alguien.
Mi reflexión es: ¿volverá a sonar el teléfono a las 5 de la mañana alguna vez o directamente es mejor tenerlo en silencio?
No hablemos de sexo cuando queremos decir amor. Queda feo y es poco erótico, caballeros. Váyanlo asumiendo.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Autojoderse en diferido

Autojoderse en diferido es algo así como dejar a su libre albedrío todos los malos recuerdos de las relaciones pasadas durante una hora. Que campen a sus anchas por tu mente ese tiempo y te ayuden a encabronarte libremente, que te acaben destrozando.
Como casi todo, tiene un elemento que lo contrarresta. Aún no sé cómo definirlo pero lo hay, exactamente igual que me pasa con la semana que vivimos juntos: ha sido tan impresionante que no sé qué palabra la puede abarcar. Se aceptan ideas.
Autojoderse en diferido es algo así como tener ganas de deprimirse y programar el día adecuado para ello. Una pérdida de tiempo pero algo necesario para poder disfrutar el doble de los momentos buenos, tal y como pasa con los anuncios de la teletienda.
Tengo suerte de, por fin, vivir en un clásico de protagonistas en blanco y negro, belleza clásica, duración prolongada, estilismo libre... En una gran película. Y contigo.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

I'm back..one more time

De vuelta a la vida internauta. Aquí andamos, tras unos meses bastante convulsos en lo familiar, calmados y felices en lo sentimental y completamente vacuos de emociones en lo laboral. ¿Cómo se presenta el futuro? Calmado, por lo pronto hay una tregua de 6 meses que me permiten pensar si esto es realmente lo que quiero o no, si el esfuerzo -gigantesco- que me estoy planteando realizar después me va a reportar felicidad o simplemente se quedará en una falsa ilusión. Por lo pronto mañana tengo que comprarme otra bata blanca nueva y mirar más pisos. El lunes me espera el primer día en el hospital, que Dios os dé salud porque vuestros siguientes análisis puede que os los evalúe yo y quizá os lleguen en blanco.

domingo, 29 de julio de 2012

Una duda

¿Qué hay de malo en ser feliz? En intentar algo y ver qué pasa. A simple vista nada, aunque parece que en mi entorno no hacer las cosas como se tienen en mente - sólo en algunas mentes... curiosamente en las suyas, no en la mía - es algo malo.
No sé qué se siente teniendo 55 años y una hija, es cierto, sin embargo sí sé lo que se siente teniendo 24 y queriendo a alguien. No creo que idear un viaje de 5 días con un chico sea un atentado hacia la decencia, es más, creo que es necesario. Necesario para ver si esa relación funciona, si merece la pena seguir invirtiendo tiempo, ilusiones y esperanzas en él, si todo es real o no.
No. La respuesta fue un no cuando se lo planteé.
Sí. Ésa fue la realidad.
Sí porque no estoy haciendo nada malo, sí porque un hijo ha de ser consecuente con lo que quiere y ser maduro, sí porque es una decisión meditada mía y sí porque es lo que me apetece.
No entiendo, ni creo que lo haga, cómo funciona nuestro cerebro para olvidar lo que algunos de nosotros hicimos años atrás e impedimos hacer a nuestros descendientes cuando, de un modo sincero, nos plantean lo que anhelan siempre y cuando entre dentro de una lógica.

A pesar de todo D. me hizo feliz de principio a fin y por ello, porque lo sabía, es por lo que he dado este paso. Me duele discutir con mis padres pero he de construir poco a poco mi felicidad, les guste o no.

sábado, 7 de julio de 2012

A un fantasma del pasado. Dark Knight.

Me despedí de ti hace unos meses. Tú decidiste que era el momento de partir, yo de dejar de hacer el idiota contigo. Sentir por quien no siente es algo que no se decide pero que debería de ser, como mínimo, opcional. Sea como fuere, el caso es que acabo de revisar el correo y tenía uno de esos mails absurdos que te mandan distintas redes sociales pertenezcas o no a ellas. Me dio por abrirlo y allí estabas tú otra vez. Esa misma red que nos unió años atrás y en la que nos reencontramos no hace mucho tiempo volvía a llamar a mi puerta. No negaré que me sobresaltó ver cómo el destino es caprichoso y hace que vuelvan a la mente personas de las que ya no queremos saber nada. Sin embargo, y dado que no puedo evitar este tipo de "coincidencias", sí que me he permitido el lujo de prevenir las siguientes que pudieran darse: bloquear cualquier tipo de mensaje proveniente de esa página, primera medida; inhabilitarte en el caralibro a pesar de no tenerte como amigo, si no me interesa tu vida, tampoco quiero que tú tengas ningún tipo de acceso a la mía, aunque sea nimio y sólo puedas ver mi nombre, no quiero aparecer en tu lista de búsquedas y si pudiera, también me borraría de tu Spotify.

Nunca he entendido por qué me conservaste, y de hecho sé que lo haces, en esas cosas. Me diste puerta dos veces, ¡¡dos!! A mí me valió la primera para aprender, en la segunda me recreé en mi dolor y en lo que creí que era amor.. pero eso es otra historia que no te concierne escuchar en estos instantes. Porque sé que de vez en cuando vienes por aquí, te paseas y te vas. Siempre silencioso, no fuera a ser que escucharte o leerte a ti mismo, de ciento en viento, te fuera a hacer daño por descubrirte en realidad quién eres y qué sientes. ¿Para qué mantenerme ahí? Sé que, a pesar de mis millones de imperfecciones, tengo algo que a ti te gustaba y no es físico -obviamente-. Quizá mi manera de entender la música, estos textos, los abrazos que te di o los besos que siempre tuve la sensación de tener que rogarte que me dieras. No sé qué es, pero hay algo que te atará siempre a mi ser. Si vieras el mundo desde mi orilla, te darías cuenta de que sólo es una sensación y de que lo mejor es conservarla hermética en una tubería que una tu corazón el mío y pero no genere ningún tipo de reacción más. Para mí fuiste muy importante, fuiste.

Ahora, que hay alguien que le da color y música (¡¡música!!) a mi vida plenamente, sólo deseo que tú también lo encuentres. Esté donde esté. Deja de tenerle miedo a la vida y enfréntate de una vez a ella. Cuando te conocí me dijiste que en segundo de carrera habías cogido tu vida, la habías hecho una bola y la habías arrojado a la papelera... Vales demasiado como para ser únicamente lo que te estás permitiendo ser.

Con respeto y afecto,

aquélla que una vez te descubrió "little black submarines" surcando la noche de aquél viernes que nunca llegó a ser.

martes, 26 de junio de 2012

A veces se me olvida

Cuán gris era todo hasta que apareciste. No quiero, ni puedo, ni debo volver a ese estado pre-tú. Puede que me fuera bien en algunas cosas pero no era, ni de lejos, parecido a cómo es hoy todo. La luz, las sombras, la oscuridad e incluso el temor tienen hoy un matiz dorado que hace que brillen incluso en los momentos más bajos. Sé que no estás bien, sé que tienes miedo de que yo vea una debilidad -no existente- y empiece a dudar de esto, de ti, de mí, de nosotros. Puede que te vea flaquear, pero no caer. Y si tuviera que ser así, mis manos serán cuerdas y tú volverás al único lugar donde has de estar: arriba.

Te quiero porque no tienes miedo de ser tú mismo nunca y eso es algo que te hace ser fuerte, valiente. Tengo mil razones más para estar tan loca por ti como lo estoy ahora pero ésas no las sé explicar aunque soy consciente de que las sabes entender.

Hay mil abrazos que se me escapan en dirección a ti para que te sientas arropado en estos momentos. Recuerda que yo estaré aquí antes, durante y después de la tormenta. Y si dudas de ello, mira la foto de tu estantería. Tampoco me he movido de ahí.

martes, 19 de junio de 2012

Bendición

Mi canción favorita de mi grupo favorito se llama "Bendecida". Siempre me ha parecido muy íntimo, quizá absurda sensación, el momento en que un americano le dice a otro "bless" y durante un tiempo no fui capaz de saber por qué. Hace un año y pico lo entendí. 

Just bless




lunes, 18 de junio de 2012

Un grito



Sé que mi mente anda dándole vueltas a algo, aún no sé exactamente qué es, pero sé que está ahí.
No sé como expresarlo, creo que la intranquilidad me traba la lengua y los dedos. Lo único que tengo claro es que necesito salir de aquí, amanecer lejos, que no me pidan explicaciones absurdas, tener la libertad para hacer lo que quiera, que las consecuencias no sean negativas cuando el acto es positivo. Volver a mi piso y no estar en casa. Ser dueña de mi propia vida una vez más.

lunes, 11 de junio de 2012

Hoy sólo me pregunto

¿Cómo se celebra un "primer mes" de relación?

Supongo que esperando impaciente el segundo.


¿Y tú, D. qué dirías si escribieses cómo te sientes? A veces me gustaría leerte.

viernes, 8 de junio de 2012

#1

No sé qué me gusta más: ver cómo evoluciona nuestra relación o saber que seguirá hacia delante.

Gracias por romper mis esquemas, por incluir la exclusividad de la normalidad en mi rutina amorosa. Por demostrarme que el amor no siempre sale mal y que, definitivamente, merecía la pena seguir creyendo en él incluso cuando no había razones para creer en nada.

Gracias por creer en esto tanto como creo yo. Por darme fe y tenerla tú también. Por todo lo que ha venido de tu mano... por todo lo que vendrá.

martes, 5 de junio de 2012

Horas



Ya sólo quedan unas horas para que me vaya de aquí. La habitación se ha convertido en un almacén de cajas y aún no está todo listo. Antes, un examen.

No tengo mucho más que decir pero sí quería agradecer a todos los que han formado parte de mi etapa universitaria su presencia. Incluso a los que me hicieron sentir mal en algún momento porque gracias ellos hoy soy como soy y he aprendido a resistir y valorar todo un poquito más. Os quiero a todos a mi manera, que no sé si es buena o mala, pero es del único modo en que sé hacerlo.

El cielo está gris, igual que el día que pisé esta casa por primera vez, exactamente igual que el día que hice mi primer examen.

Ayer me hicieron un regalo para despedirse de mí, un marcapáginas. Cosa harto útil para alguien que devora libros tal y como yo lo hago. Tiene una frase escrita que me hizo pensar que no fue escogido aleatoriamente. Os preguntaréis cuál, la siguiente:

"No tengas miedo de dar un gran paso si es lo indicado. Un abismo no se puede salvar en dos saltos pequeños."


Muchísimas gracias a todos los que me leéis - ahora mismo me acabo de creer Bon Jovi -. Seguro que la próxima vez que escriba aquí no estaré en Santiago y probablemente lo de "universitaria" me haya quedado atrás, así que como cierre de una etapa sólo me queda añadir que espero que a vosotros la vida os sonría mucho y seáis muy felices.

"Cuando abandones tu sueño sabrás que has muerto y los gusanos siempre están hambrientos"

lunes, 4 de junio de 2012

Just my last evening...here

Sí, llegó la última tarde. Ésa que precederá a mi última noche aquí. Pero de eso igual os escribo luego.
Todo sigue igual que ayer, como no podía ser de otro modo. Sin embargo, a pesar de tener que estar estudiando para mi último examen, las cosas huelen bien. Ese aroma primaveral que tiene a bien regalarme Santiago para despedirse de mí no hace más que ayudarme a rememorar todas aquellas tardes ya lejanas en el tiempo en las que quedé con E. en la Quintana para intentar que se pusiera moreno, vi a T. y nos reímos intentando adivinar el set-list de nuestro próximo concierto juntas, merendé crêpes con J., sonreí porque A. había venido a verme, lloré por I., caminé junto a M. con paso firme y decidido intentando dejar nuestras huellas en la plaza del Obradoiro para ver si nos convertíamos en eternas y D. paseó conmigo dos días no mucho tiempo atrás.

Hay mil recuerdos ya empaquetados cuidadosamente en cajas hechas con cariño y aprecio que todos y cada uno de ellos han aportado para la causa. También hay lágrimas, olvido y desengaños, pero todo eso lo he re-escrito en papelitos pequeños, post-it's colocados adecuadamente en la agenda de mi vida para no olvidar pero siempre dispuestos a ser arrancados para dejar sitio a cosas mejores.

Unas chicas han venido a ver mi habitación para el año que viene. Me he sentido orgullosa de poder decir que me voy pero también sorprendida por la facilidad con que un hueco puede ser cubierto por otra persona; sin embargo, el luto que debería tener este cuarto, no será tal. Ni él se lo merece, ni yo lo recomiendo, pues al fin y al cabo: "como lágrimas en la lluvia se irán..."
Bienvenidos al principio del final.

viernes, 1 de junio de 2012

¿Echará de menos una ciudad?

En 4 días, más o menos a estas horas, todo habrá acabado. Yo me estaré encaminando a casa y mis padres acabarán de llegar. Probablemente ellos se habrán puesto manos a la obra para recoger todas las cosas que tengo metidas aquí. Empaquetar 6 años de mi vida va a ser un trabajo duro. Quizá no haya tantas cosas materiales como pueda parecer, sin embargo, en cada caja que contenga ropa, libros o zapatos, lo más probable es que vayan unos 300 recuerdos imborrables.

Con el tiempo llegará Septiembre y no me tocará empezar a pensar a qué bar iré para tomarme mi primera cerveza santiaguesa: Momo, Crechas, Modus, Reixa, Nido del Cuco, Novena porta, Tokio, Tattoine, Ruta... nombres que ahora se me ofrecen como parte de mi rutina pronto serán sólo postales de lugares en los que más de una vez acabé la noche y comencé el día, o quizá simplemente mi día comenzaba en ellos y la noche era todo lo demás; aún no lo tengo claro.

Sé que estos días escribiré más. Que colgaré mil textos. Que ninguno me gustará.

También sé que echaré de menos el olor a piedra mojada, el estar sola por las noches mientras me pierdo mirando por la ventana, quedar en el Zara de Plaza de Galicia y desayunar mirando a la Plaza del mercado de abastos, los conciertos en la Capitol, en el Sónar, el campus sur y mi facultad.

Ahora viene mi gran pregunta, ¿también se acordará de mí esta ciudad? ¿Alguna piedra de la Quintana se entristecerá por no volver a ver a la chica que se sentaba a leer tarde sí, tarde también? ¿El parque de Galeras recordará que yo iba a estudiar allí? ¿Quizá las nubes lluevan distinto la primera vez que lo hagan sin que esté yo?

No sé por qué... ahora suena "Love lost" de The Temper Trap en mi cabeza... será melancolía. Probablemente no. Aquí sólo vale la morriña.

sábado, 26 de mayo de 2012

Punto de retorno. Comienzo

Lo único que sé es que el día que deje de quererte, será el mismo día en que deje de gustarme a mí misma.

Tus miedos, mis temores, nuestras dudas -no con respecto a nuestro amor sino al acecho de que algo malo pase- se solucionarán con tiempo pero hasta que ese día llegue, ese momento en el que nos demos cuenta de que el otro sigue ahí y ni va a desaparecer ni a enfadarse por absurdeces (o como dice un amigo mío "absurdancias"), lo único que tendremos claro es que nos queremos y que, precisamente nos parece raro, porque todo va bien.

¡Qué extraño es acostumbrarse a la normalidad! ¿Y qué hay más normal que querer tanto a alguien que eso haga que surja el miedo a perderlo?

Post Scriptum: borra de tu mente el hecho de que puedes dejar de gustarme porque ese día será el mismo en que deje de quererme.

viernes, 25 de mayo de 2012

Epitafio



"Hay algo fascinante en la mente humana. Algo enigmático, esférico, inexpugnable. Hablo de ti, que crees dominar tu juicio, que te tienes por un tipo racional y razonable. Ese ser que crees enterizo, eso que llamas yo, es una pasmosa colección de fibras, de materiales y procesos de incomprensible perfil; un extraño juego de representaciones del que ni siquiera tienes noticia.
Desconoces que hay muchos yos dentro de ti. Histriones, figurantes, payasos, apuntadores y protagonistas actúan en tu obra. Te estimulan, te hacen sentir dolor, y rabia y furia. Te producen ansiedad y frustración, te agitan. Te tientan, te provocan miedo, te ensalivan la boca y te hacen amar.
Desde tu atalaya de tipo serio, contemplas tus sesudas acciones. Pero, si cierras los ojos, verás que no siempre comprendes los porqués de lo que has hecho. Es tu vida: la vives, la sientes, la disfrutas, la sufres. Es tuya, pero estás lejos de controlarla. No la dominas del todo. A veces, ni siquiera puedes entenderla.
No te preocupes. No te has vuelto loco. Sólo eres un ser como los demás, cuerdo y perturbado, ma non troppo."

viernes, 18 de mayo de 2012

Working on fire

Lo único que me hace seguir en pie es pensar que cada día queda un día menos para verte. Me levanto cansada de estudiar sabiendo que la rutina de mis próximas 24 horas no será muy distinta de la que llevé ayer y el día anterior y así sucesivamente. Sin embargo, cada día es distinto y estoy algo más contenta, no porque se acerquen los últimos exámenes, sino porque estoy unos milímetros más cerca de ti.
Tú y yo y yo y tú... últimamente mis ilusiones se resumen a la conjunción de esos dos pronombres en oraciones que proyectan sueños que por el momento no se pueden realizar, pero llegarán.
Confío en ti, en mí, en nosotros.
Es la primera vez que las cosas son así: fáciles, lógicas, consecuentes. Yo te quiero, tú me quieres, tú vienes a verme, yo iré a verte, conoces a mis amigos, yo conozco a los tuyos. Y el mundo no se rompe ni se disuelve por ello. No hay una bomba de iones escondida tras una noche que hará que por la mañana me levante con un mensaje de tu parte despidiéndote de mí. No. Esta vez no. Lo más probable es que a esa noche le siga un toque tuyo, un mensaje o quizá las dos cosas.
Ayer me dijiste que tengo tu corazón y que cuando lo entregas tú no te vas. Nunca me han hecho portadora de algo tan valioso como esto, sin embargo sé que lo haré bien, que puedo hacerlo y que contigo me encanta.

Te estás encargando de hacer que ésta, sea la primera vez que dure. Estás consiguiendo que ésta, sea la única historia de mi vida presente y futura y no quiero más.

lunes, 14 de mayo de 2012

Breath of life

Viniste y te fuiste en 48 horas exactas, dejándome acompañada por tu esencia, tu curiosa manera de ver el mundo y todos los besos y abrazos que fuimos capaces de darnos en ese corto -pero intenso- espacio de tiempo.

Me abrazaste tembloroso nada más bajar del avión y yo creí que el mundo tendría la deferencia de pararse para siempre porque tenía claro que todo iba a salir bien desde el instante en que te miré a los ojos.
El viernes fue la toma de contacto y el sábado la resaca que te hace consciente de que todo lo bueno se termina, al menos en lo que a tiempo se refiere, porque la sensación perdurará de forma infinita. No me han besado nunca con el amor con el que tú lo hiciste, ni tampoco me han tocado como si mi cuerpo fuera de seda, tal y como tus dedos hicieron. También prendimos fuego a la cama y a las cortinas, al día, la noche y la mañana, pero eso lo único que le aportó a este fin de semana fue magia, porque incluso los momentos más pasionales, al menos para mí, fueron de puro amor.

Te llevo queriendo 2 meses, desde el mismo instante en que nos presentaron. Eres la viva encarnación de lo que siempre quise. Y eres real, lo que te hace estar por encima de cualquier sueño. La realidad siempre supera a la ficción. Doy fe.

Te presenté a dos de mis amigos y supiste acomodarte a ellos, a mi gente. Tomamos un par de cervezas en el jardín del Momo y te abrí la Novena porta que da a las portadas de discos más geniales de la historia con otra Estrella Galicia en la mano. Te movías por mi mundo como si siempre hubieras formado parte de él, lo que me lleva a pensar que desde el principio deberías haber estado presente. No ha habido nadie que me respetase, amase, quisiese, escuchase, confiase o cantase como tú. Hicimos el amor todo lo que quisimos y después tú -aún me pellizco para darme cuenta de que estuviste aquí- me abrazaste desnudo cantándome canciones de Queen.

¿Quién quiere dormir si se puede vivir en un sueño?

miércoles, 9 de mayo de 2012

24


Pues eso, que ya es 10. Ya cumplo uno más. Y tu voz ha sido la primera en desearme felicidad para estos 24 que hoy comienzan. No se me ocurre mejor modo de empezar esta nueva andadura.

A tu lado.

domingo, 6 de mayo de 2012

5 días

En 5 días estarás aquí, conmigo, viendo la luna desde este portal que te ofreceré.
Aún no sé si conseguiré deshacer el nudo que se me formará en el estómago antes o después de verte, si me dejaré el pelo rizado o lo alisaré, si llevaré gafas o lentillas, si me pintaré los ojos y estrenaré algo que me hayan regalado el día de mi cumpleaños o iré con lo de siempre. Si me moriré aún más de ganas de verte o ya he llegado al límite. Lo único que tengo claro es que tú sientes lo mismo que yo y eso me tranquiliza, me apacigua, me aporta calma.

Por una vez, en el aeropuerto, no habrá un único enamorado esperando; sino dos. Y es que la reciprocidad es, por decreto, pasado, presente y futuro del verbo amar.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Cosas que trae la lluvia (y no se lleva)

Las cosas al sur de Invernalia pintan bien. Tú hoy tienes el día libre y yo terminé por fin de estudiar mi examen de mañana, ése que me liberará de la primera asignatura del cuatrimestre. No queda nada para que vengas, cada vez menos, y la nada se convertirá en todo, paradójicamente. 

Te conocí el primer día que la lluvia decidió regresar a su casa, a Galicia, al único sitio donde es considerada arte. Desde entonces no ha dejado de llover, cada vez con más fuerza, más ansias... exactamente igual que me pasa a mí contigo. Yo lo resumiría con una palabra: MÁS.
Ayer te escribí que te quiero y me sonó bonito, nunca había sonado tan bien. Tú haces que brille de un modo especial, como el mango de ese paraguas que compré hace 6 años aquí y del que aún a día de hoy me doy cuenta de no haberle prestado la atención suficiente como para haber visto su relucir grisáceo cuando el sol se cuela tímidamente entre las nubes.

Tú, que eres por derecho las dos caras de la moneda, eres un ser de agua, que no acuoso. Apareciste con ella, llegarás con ella y me dejarás la luz. Light team.  Si supieras lo bellos que son tus ojos cuando estás a punto de llorar te emocionarías más a menudo. Tu sonrisa nerviosa cuando te cuento cómo te veo, por qué te entiendo y acierto. Sé que una parte de esos nervios, como te dije, vienen dados por miedo a lo que pueda pasar pero también porque es la primera vez que das con alguien que sabe encajar todas tus piezas. Siempre has sido un rompecabezas, y no únicamente por las vueltas que le das a todo, sino porque ni tú mismo a veces puedes colocarte. Te contaré mi truco: tus detalles. Escúchate, D. O déjame a mí que lo haga y te lo explicaré todo. 

Ya que estoy, te confesaré una cosa: tiemblo cada vez que me dices que estarás ahí en el futuro porque sé que es real, porque sé que quieres estarlo. Porque lo conseguiremos. 

domingo, 29 de abril de 2012

En el Viña del Señor..

Te has ido al ViñaRock, a Villarobledo, a dejarte la garganta con tus amigos viendo a grupos que yo también hubiera querido disfrutar pero que los quehaceres universitarios me impiden exprimir.
En este puente que no he comentado en casa para no tener que ir, voy a dedicarme a echarte de menos; sí sí, en modo profesional. He cargado tu perfil en el caralibro con todas tus fotos, también los vídeos y archivos de voz que tengo tuyos, las ganas de volver a conversar contigo y los cientos de mensajes que guardo en el móvil. Equipo completo.
Ahora sólo me queda darle al ON y que una sonrisa con cierto aire de tristeza se dibuje en mi cara. Pero tú no me dejas. Me has enviado mensajes desde allí: cuando llegaste, cuando viste nuestra estrella, cuando os empezó a llover a mares. Te acuerdas de mí y te preocupas por hacérmelo saber. No eres el chico incógnita que se pasa 3 días sin dar señales de vida, no.
Y todo esto, que yo siempre pensé que era lo normal, ahora que lo vivo, me resulta extraño.

Sinceramente, creo que podré acostumbrarme fácilmente a ello, lo que no tengo tan claro es que me sea tan sencillo asumir que te he encontrado a ti.

lunes, 23 de abril de 2012

Cosas tontas que debí decirte

Quiero escribirte algo bonito que no destile tristeza y no sé si podré conseguirlo. Dejo que mis yemas se paseen por las letras del teclado y cosan, poco a poco, palabras que formen frases de amor sin lágrimas. Pero éstas se empeñan en salir, aunque sean de felicidad.

No estás cerca y sin embargo me quitas el frío que se adosó a mi piel unas horas antes, cuando me vine de la facultad refugiada entre la piel de una chupa de cuero que ha visto demasiado. Me dices que si me viera con tus ojos, iluminaría el mundo. Y sin verme tú, permito que una lágrima bañe mi mejilla, triunfante por haber salido la primera. Y es que tengo ganas de ti, de despertarme a tu lado sabiendo que me acariciarás el pelo cuando me duerma y consciente de que si te beso o te digo algo bonito tus mofletes se pondrán rojos como las fresas que adornan los clavos que hay en la pared de Across the universe. 
Tu voz, esa melodía perfecta que pugna por sobresalir -y lo consigue sin esfuerzo- entre las notas que el ruido externo, mi voz entre ellas, emite, es la misma voz que quiero escuchar noche tras noche cuando duerma.
A ti, que se te escapan las onomatopeyas para evitar decir frases graves, sabes que no te costará nada perderte entre mis labios cuando la lluvia constante que adorna el cielo de esta ciudad nos cubra aquellas noches de Mayo que pasaremos juntos. Tú, que serás mi regalo de cumpleaños, también serás la llave de mi futuro. ¿Hacia qué lado abrirá tu puerta?

viernes, 20 de abril de 2012

Otra vez.... será

Madrid sigue estando a 660 km de Santiago. Pero por poco tiempo, eso seguro. Hay una voz, al otro lado del teléfono, que me lo dice: la de D. Y así será. Gracias por hacer realidad mis sueños...


¿Sabes? Nos merecemos esto

martes, 17 de abril de 2012

Lucky Dutch



D. me sigue haciendo sonreír y el mundo me parece un poquito mejor.
El 22 pasará algo gordo y no me lo pienso perder. Inmejorablemente acompañada, está claro. Un concierto así merece la pena compartirlo.

Necesito un abrazo, gatete.


domingo, 15 de abril de 2012

Dos meses después

Sigo pensando que los lunares de tu cara son estrellas que se caen del cielo por miedo a perderte de vista cuando te encierras en la habitación. Hay paredes que gritan que tú y yo más de una vez follamos inadecuadamente en lugares que no respetamos; sin embargo, también hubo tardes y noches de amor eternas que decidimos abonar como pago a la deuda contraída cuando la pasión desbordante nos urgía desnudarnos y empezar a sudar.

El mar que nos rodea está repleto de redes que ni tú ni yo nos paramos a cortar cuando decidimos luchar juntos contra la marea. Capturados, continuamos empecinándonos en hacer distinta una historia que acabó siendo una más. Nunca fui distinta a la legión de chicas que no significaron nada para ti; me ha costado dos meses aceptarlo, pero he conseguido mentalizarme al ver que tú tampoco brillas más de lo que otros lo hacen después de pasear tu rostro sola, parcialmente acompañada o agradablemente completa.

La soledad es un vestido que sé que me sienta bien. Abraza mis caderas, roza mi pecho y se ajusta  a mi cintura hasta empujarme a bailar el "twist'n shout". A pesar de todo, no me gusta... y es que ya lo decía Alice Cooper: "cómo olvidar aquel veneno que he tenido corriendo por mis venas". Es cierto que me he equivocado poniendo fe en brotes que jamás serían verdes junto a mi pero han aparecido siempre caballeros andantes aportando toda su luz, aunque fuera momentánea y sólo yo pudiera verla. Y todavía sigue ocurriendo.  Es por eso que a 15 de Abril puedo afirmar que: sin ti, que muchas veces fue sinónimo de contigo, se está bien: hay luz, sol, los pájaros cantan y se puede mirar hacia delante.

Nunca pensé que lo diría... Pero vuelvo a respirar con una ilusión de igual magnitud a la que tenía cuando pasaba aquellos maravillosos días contigo.

martes, 10 de abril de 2012

Back again

Después de que la lluvia, la nieve y el resto de fenómenos meteorológicos menores hayan hecho acto de presencia durante mi estancia en la tierra que me vio nacer, vuelvo a dejar un granito de arena en esta playa.

Una gran sonrisa se dibuja en mi cara desde que mi hippie favorito me anunció su venida cual Mesías. ¿Será este mi gran año? Por el momento mejor no podría ir. Johnny Flynn suena por ti.

J.C. me vio y sonrió como no lo había hecho desde que dejamos el colegio. Me cogió en volandas y me agarré a él como si fuera mi tabla de salvación. Me dio dos besos que sonaron a kit-kat de bienvenida y me acarició de tal modo que supo a canción de despertador. No podía dejar de mirarme ni de decirme que estaba más guapa, que ahora era pequeñita de verdad y que mi pelo olía exactamente igual de bien que años atrás. Los músculos que nunca antes nos dejó ver ahora marcaban su hercúleo porte y se dibujaban como los radios de una rueda de bicicleta: rectos, firmes, fuertes. Pero su cara le delataba, el niño que tanto me cuidó seguía intacto. Labios de fresa. Ojos de noche. Se sentó a mi lado para abrazarme toda la tarde, me miró y me dijo que su perfil izquierdo era mejor que el derecho y cuando me lo enseñó hundió su cara en mi cuello. Los dos nos reímos y el resto de la mesa pensó lo mismo que 1500 alumnos y unos 70 profesores habían tenido en mente durante nuestra etapa escolar: se gustan. A pesar de todo, nadie dijo nada.

F. se equivoca con L. pero no seré yo la que rompa su burbuja. Se lo dejé entrever, pero o no quiso darse cuenta o no va a hacer nada para cambiarlo y sea como sea, la respuesta es la misma: todo sigue igual. Si él es feliz, yo también; pero soy consciente de que eso va a terminar rompiendo en pedacitos a L. que, sinceramente, me parece una auténtica muñeca de cuento: inteligente, buena, guapa... y paciente, aunque carente de carácter. Se terminarán casando y teniendo niños, porque lo sé; la cosa durará porque F. no puede poner fin a ese tipo de sacramentos pero esa infelicidad mantenida creo que es un castigo que no lo merece nadie.

Y lloros, llantos y miedos. También 3 kg menos que se quedaron en el hospital.

¿Dos párrafos y 6 líneas? En eso se resumen 10 días.

miércoles, 28 de marzo de 2012

On strike

Mañana hay huelga y tú estás en el hospital y yo no tengo modo de ir a verte.

Y si te mueres, no habrá sindicalismo que represente la opresión tan flagrante que me habrá producido no poder decirte adiós. ¿Y a qué gobierno deberé quejarme? ¿Quién reivindicará mi pena? ¿Los 200 contenedores que van a arder? ¿Las cristaleras rotas?

Nunca pensé que el país se pondría en huelga cuando tú te murieras, sabía que eras una gran mujer, pero no que conseguirías tanto.
Te quiero, aunque no te lo haya dicho lo suficiente.

lunes, 26 de marzo de 2012

Una gran verdad

Un error:
Siempre tiendo a darlo todo a la primera.

Un acierto:
Siempre tiendo a darlo todo a la primera.

¿Paradoja?

jueves, 22 de marzo de 2012

The end

Punto final a todo aquello que me hizo sufrir no mucho tiempo atrás.
I., simplemente: ¡suerte! 

martes, 20 de marzo de 2012

Wheels

No sé por qué pero tengo la sensación de que ya he estado aquí antes.

Hoy, que la primaveral luz se cuela entre las cortinas de mi habitación, me he topado contigo, I. Tú que me volviste a dar boleto hace un mes, hoy huiste del bar a toda prisa. Tu acompañante casi se ve obligada a hacer un juego de manos para que su café no quedase en el aire y así poder seguirte; para otra vez procura no correr, que los tacones no juegan buenas pasadas y quizá tengas que curar esguinces ajenos causados por amores propios. Quizá por desamores.

No me había percatado de tu presencia hasta que rodeaste absurdamente la barra por no pasar a mi lado y hablaste con la camarera. Vi la manga de tu permanente chupa de cuero al untar la mantequilla en mis tostadas y sin hacerme falta subir la mirada supe que esos dedos alguna vez escribieron mi nombre. Supongo que por curiosidad hice el recorrido ascendente que me llevó a tu cara y...voilà. Allí estabas tú. Giré la cabeza para evitar recordar todo el daño que me hiciste y, sobre todo, para ocultar la vergüenza que me da saber que la segunda vez la culpa fue mía. Ya sabes, baby: si te fallan una vez, la culpa es del otro; si te fallan dos, el error es tuyo.
No negaré que hiciste que el pedacito de pan que tenía en la boca me supiese a hiel, sería absurdo renegar de la sangre que veo brotar de mi dedo al cortarme, sin embargo, sé que esto me ha hecho más fuerte. Y me siento orgullosa, no te puedes hacer a la idea de cuánto. Me extrañó que siendo tú el que se empeñaba en darme la explicación a toda costa hoy no enarbolases la bandera de la madurez viniendo a saludarme pero como comprenderás, no sería yo quien fuera a tu mesa a envenenarte el café con leche, que ya sabes que para mí es bebida divina y por tanto no debe ser mancillada.

S., presente durante todo el entreacto, jura y perjura que me viste; yo prefiero pensar que no y que mi invisibilidad simplemente me ha dado la ventaja de ir probando cuán fuerte es mi coraza para el día en que el choque sea frontal e inevitable, que lo habrá. 

Hoy, que la primaveral luz se cuela entre las cortinas de mi habitación, salí de casa sabiendo que iba a verte. 

domingo, 18 de marzo de 2012

Maybe you will remind me

Siempre he pensado que cuando el tiempo fuera haciendo que se quitaran hojas del calendario y las rupturas hubieran quedado en una parte de la memoria que diera al abismo del olvido la otra persona se acordaría de mí y dejaría de verme tan patética por haberle querido a mi modo. Tengo la certeza de que todos pasamos por lo mismo y que el que hoy llora, mañana reirá.

Sólo sé querer dejándome la piel y visto desde la perspectiva de la continua derrota es denigrante hasta puntos extremos porque salir al campo de batalla a pecho descubierto hace que todas las veces tengas heridas y, por fuerza, todas sean mortales. Sin embargo, también te otorga esa capacidad errática de conseguir que la vida para ese elegido que decidiste que amarías sea del color que él prefiera porque tú, en este caso "yo", me encargaré de que así sea: buscaré esos pasteles que te gustan y hacen sólo en la pastelería del barrio más recóndito de Barcelona para que desayunes un día en la cama, reservaré un hotel y conseguiré entradas para ese concierto del grupo que sé que terminarás adorando, planearé coger el tren-hotel que sale siempre antes que el mío para que sepamos cómo es la estación donde termina su ruta, escribiré tu nombre mil veces en la luna para que veas lo bello que es si eres capaz de mirarlo como yo....

Y así, descarnadamente vergonzosa, es la línea que rige mi comportamiento relación tras relación. Pintando de color el cielo de sus noches y dando gracias porque alguna vez ellos me enviaron una canción por Spotify, se acordaron de mi existencia con un sms o tuve la suerte de que me llegase un whatsapp de su autoría.

Pero la vida hará que el día que ellos no quieran dormir por ver dormir a la otra persona, cuando se les encoja el alma de tanto pensar por qué no les reclaman ni les recuerdan que les quieren, escuchen esa canción especial y al otro parezca darle igual... entonces se darán cuenta de que yo no era tan tonta, ni tan ilusa; de que muchas veces callé por no hacerme daño, de que la mayor parte del tiempo me obligué a pensar que me querían como yo a ellos para poder seguir esforzándome, de que la vida, cuando quieres a alguien que no te quiere, es una mierda pero ¡ay amor! sin él es aún peor.

Y todos, sin excepción alguna, volverán a acordarse de mí.

sábado, 17 de marzo de 2012

Blues deluxe

Parece ser que no soy la única que piensa que no dar señales de vida cada día cuando se tiene una pareja no es normal. Que un mensaje no cuesta nada y que cuando se está online lo normal es saludar y no dejar que pasen horas y horas y horas. También parece que a D. le repatea exactamente igual que a mí que después de 3 días sin decirte nada, cuando vuelve todo al normalidad y eres tú el que no contesta te terminen echando la bronca y tildando de malo. 

D. es un hippie, pero de los de verdad. De ésos que se dejaron las greñas con 14 años porque se prometieron a sí mismos ser una especie de George Harrison de su época. Un soñador, una suerte de John Lennon (gracias a Dios sin Yoko Ono). 
Termina la carrera en Junio y cree que en la vida hay que ir construyendo castillos en el cielo mientras se van poniendo ladrillos en la casa terrena. Ama la música por encima de todo y a pesar de su edad cree que en los Spandau Ballet hay un grupo infravalorado y que la nueva cantante de Nightwish no sobresale. Llora de la risa con los Monthy Python y viste como Eddie Vedder. Sonríe como un niño y canta como Enrique Bunbury. Habla por los codos y podría pasarse la vida viajando. D. es un pequeño sortilegio que envía mensajes con sonrisas cuando la esperanza aún es un feto secreto en el interior de quien los recibe. Conoce a Micah. P Hinson y creo que se me encogió el alma cuando vi que él también desconectaba con The cinematic orchestra. D. escribe y hace vídeos con canciones olvidadas para recordarse por qué merece la pena seguir soñando. D. me llama guapa y el que se pone colorado es él. 
También sueña con Berlín y sus estruendos amorosos no han durado más de 3 meses. Es un ganador pero también un oso de peluche, uno de ésos que te dice: "yo es que hablo mucho y antes,muchas veces, cuando estaba con las chicas que me gustaban me ponía a hablar aún más por los nervios y ellas pensaban que no quería nada. Así que si me pasa eso contigo, por favor, recuerda esto".  
Al volver de la facultad se para en un camino con árboles, se tumba en el suelo y ve atardecer. D. sonríe porque piensa que las fondues de queso son regalos divinos, las de chocolate proceden de otro mundo y si puedes compartir la vida con alguien, entonces eres feliz. 
D. no quiere cumplir años ni cortarse las greñas, pero sabe que las dos son cosas que pasarán y se mentaliza para ello. 
D. quiere quererme pero tiene miedo. Y yo... yo tengo tiempo. 

sábado, 10 de marzo de 2012

Casting



Hablando con mis amigas acerca de cómo sería el chico ideal que me gustaría encontrar, todas pensaban que pedía mucho hasta que les dije: "¿por qué he de conformarme con alguien que me dé menos de lo que yo le ofrezco?

viernes, 9 de marzo de 2012

Before sunset




"Yo suelo sentirme como un bicho raro. No soy capaz de pasar de una cosa a otra así, sin más. La mayoría de personas cuando tienen una aventura o una relación larga y rompen la olvidan. Pasan a otra cosa y olvidan como si nada hubiera pasado. Yo jamás he olvidado a nadie con quien he compartido algo, porque cada persona tiene sus cualidades propias. No se puede reemplazar a nadie. Lo que se pierde, se pierde. Cada vez que he acabado una relación me afecta muchísimo, jamás me recupero del todo. Por eso pongo mucho cuidado en las relaciones, porque me duelen demasiado... aunque sea el rollo de una noche. No suelo tenerlos porque echaría de menos las cualidades propias de esa persona. Me importan los pequeños detalles. 
Será una tontería pero, según mi madre, de pequeña siempre llegaba tarde a la escuela. Un día me siguió para averiguar por qué. Me entretenía mirando caer las castañas de los árboles, cómo rodaban bajo la acera o las hormigas que cruzaban la calle, el modo en que una hoja proyectaba su sombra sobre un tronco... los detalles. Lo mismo me ocurre con las personas. Necesito los pequeños detalles, son el reflejo de cada uno de nosotros, es lo que echo de menos constantemente; por eso no se puede reemplazar a nadie, porque todos estamos hechos de pequeños y preciosos detalles."

martes, 6 de marzo de 2012

Stay

Con esas 4 letras consiguió hacer que todo cambiara, que por una vez fuera yo la que se sintiera especial e importante. "No quiero que te vayas". He dicho tantas veces esa frase que escucharla en sus labios me pareció un sueño.

B. tiene la capacidad de sonreír como un niño pequeño siendo un adulto con perspectivas de futuro serias, de ésas que mis parejas no han tenido nunca.

B. es el chico inteligente de la clase, el empollón. El incomprendido, tímido y quizá algo distante delegado que todos los profesores intentan hacer que convenza a sus compañeros de que el día del examen es el que se puso en primera instancia y modificar la fecha no es viable. También es el que se queda hasta altas horas de la madrugada haciendo trabajos en los que la perfección no puede ser sino una constante.

Ver una exposición de pintura flamenca, comprar gominolas, caminar bajo la lluvia, hablar de arquitectura y que un chico llevase zapatos, abrigo de paño, bufanda y chaleco creí que era imposible de aunar en una sola tarde y sin embargo hoy ha sucedido.

¿Quién dice que la vida no puede ser maravillosa? La tarde de hoy ha sido un regalo y he sabido aprovecharlo. Gracias a quien corresponda por ponerlo en mi camino.

sábado, 3 de marzo de 2012

One shot!

Hay noches, como la del jueves, que te hacen ver las cosas de otra manera. Noches en las que parece que el mundo te sonríe y te lleva a pensar que haces bien al tener un pensamiento alfa, positivo; que realmente las sonrisas llaman a las sonrisas y la bondad a los pequeños milagros. 

Fui a un concierto íntimo en un pub cualquiera. Yo estaba plenamente centrada en verte cantar y tú en mirarme. Vagabundeabas por la sala pero acababas siempre naufragando en mis ojos. Cantaste todas esas canciones que siempre soñé escucharte en el Libertad 8, Clamores, Búho Real y otras tantas salas de Madrid que aúnan el espíritu bohemio, la lucha y el amor descarnado más puros. He visto mil vídeos tuyos en esos locales, cantando, y yo me he soñado allí, disfrutando. 
El concierto terminó, compré tu disco y T. se hizo con todo el merchandising. Nos quedamos hasta el final para poder compartir contigo unas palabras. T. sugirió que pasase yo primero y así lo hice. Me diste dos besos y me preguntaste qué tal y otras cuantas banalidades más. Te respondí y me miraste a los ojos, firmaste el disco y me pusiste: "I. espero que te miren con carita de tonto. Gracias por estar cerca. M". Te di las gracias y me separé. Tú seguías mirándome.
T. como el vendaval que es, llegó ametrallando el ambiente con su risa. Firmaste su disco, el libro y yo os saqué una foto. Fin aparente de la acción hasta que tú me inquiriste: "¿y tú no quieres una?". Fue mi sorpresa la que contestó: "No, no, gracias. Yo es que salgo fatal siempre". Quiero pensar que fue tu educación la que dijo: "Ven anda, que ésta saldrá bien". Me acerqué. T. se disponía a hacer la foto cuando tú le pediste que te diera la cámara, me agarraste y sacaste la mejor foto que he tenido en mucho tiempo. Le pediste que nos la enseñara y sentenciaste: "Salimos fenomenal. En serio, estamos genial. Quedamos muy bien...juntos." Te di las gracias y nos fuimos, esta vez sí, contigo sin dejar de mirarme y con alguna frase peleando por salir de tus labios. 
T. y el resto de chicas que esperaban me miraban con envidia. Yo aún estoy intentando descifrar qué venía después de todo aquello que no pudimos decirnos. Y tú, en Madrid, ahora no recordarás que conseguiste hacerme sentir importante, tampoco te acordarás de mi cara, pero seguro que no has olvidado mis ojos.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Man in the box

Hoy me han atacado por uno de mis flancos débiles: el cine. Me gusta, he de reconocer que me falta cultura en este campo y que me encanta que la gente me descubra películas mágicas. 
He mantenido una conversación extraña con R. en la que veía especularmente toda mi pasión melódica reflejada en la suya fílmica y me heló. Me quedé boquiabierta al experimentar lo que se siente cuando alguien te habla desde lo más profundo de sus entrañas para explicarte lo fascinante que le parecen unos pocos segundos en una relación espacio-temporal infinita.

Entonces, en medio de aquel parque que tantas veces me vio pensar en I. sola, me miró a los ojos y me dijo: "te equivocas, tu película favorita es Alta fidelidad".  


So, I´m the man in the box
buried in my shit
won´t you come and save me, save me?

¿Lo hará?


lunes, 27 de febrero de 2012

12 quizases y 2 probabilidades

Quizá nunca fuimos nada y yo me empeñé en pensar que sí que lo éramos. 

Quizá la conexión tan especial que sentía contigo sólo fuera una mera ilusión producida por el hecho de que cada vez que escuchase una canción supiera exactamente cuál sería tu reacción, cómo sonreirías o incluso las palabras que saldrían de tu boca; tu siempre presta negación y lo caros que costaban tus halagos a pesar de que, interiormente, los regalases con más facilidad. 

Quizá, porque todo puede ser, tú y yo únicamente estamos destinados a ser una muesca más en la pistola del otro. Una posibilidad convertida en error, un fallo.

Quizá tú deseas algo que yo nunca tendré y tú eres algo que yo no merezco. 

Quizá algún día nos olvidemos y entonces, probablemente, yo me convierta en una nota de una melodía recurrente y tú formes parte de una legión de "me gusta" que aparecen en facebook en el grupo que toca el tema que tengo de melodía en el móvil.

Quizá el tiempo pase y no recordemos con quién fuimos a ver a The soulbreaker company o The answer pero podamos recitar el setlist de memoria.

Quizá llegue el día en que no sintamos la música del mismo modo y nos volatilicemos de la memoria ajena.

Quizá yo te olvide y tú hayas roto mis cartas.

Quizá la distancia sea una solución y no volver a la memoria del otro la respuesta.

Quizá tú volviste a mí porque significo algo para ti y yo te dejo ir porque es un buen modo de demostrarte lo que te quise.


Probablemente nunca fuimos nada y sólo se trataba de espantar juntos nuestras soledades.
Quizá mis ojos no se reflejaron nunca en los tuyos.

Probablemente, quizá sin duda, esto sea lo mejor.

domingo, 26 de febrero de 2012

Face it!

Sí, asúmelo, los abrazos son la mejor tirita para cualquier herida, incluida ésta que por raro que parezca, de esta vuelta, no sangra. Las voces amigas que han insistido en preguntarme qué motivó todo esta vez, predicen cielos claros y soles espléndidos para días venideros; quizá seis meses de tranquilidad y un par de vaqueros nuevos de por medio, y aparezca alguien. 

Yo sólo pido tiempo y que esta sensación de hermetismo que impide que nadie me llegue a importar duren mucho. Ahora me centraré en mi carrera, en mis cosas.
Sí, echaré de menos los abrazos, los quererme mucho con alguien y los mensajes tontos, pero tendré algo mejor después: unos grandes informes sobre mi aportación en el día a día del laboratorio.

Dicen que la vida es un ente equilibrado: el yin y el yan. No sé cuál será mi siguiente punto positivo pero me gustaría pensar que, sea lo que sea, es algo que va a durar: un trabajo en el que se me valore, una casa estupenda, mi lugar en el mundo; whatever.


viernes, 24 de febrero de 2012

Nunca se ha de olvidar



Que el peor día de nuestras vidas sólo dura 24 horas.


Otra vez te ha dado por irte. El año pasado lo hiciste por la puerta de atrás, este año he sido yo la que ha preferido no escuchar tu porqué. No me iba a aportar nada saber que te has liado con N., tirado a S. o quizá hecho una orgía con J. y alguna amiga más. Me da exactamente igual el motivo, estoy por encima de él porque, al final, el resultado es el mismo: se acabó.

Tú sabrás si te merece la pena la circunstancia que se te presentó y aprovechaste. Yo lo que tengo claro es que, esta vez, el que sales perdiendo eres tú. Con el tiempo te darás cuenta de cuánto. Pero ahora no, aún no.

Como te dije ayer: sólo espero que la vida te dé lo que te mereces, sea lo que sea. Y no, no lo tomes como algo negativo o dicho desde el rencor pues es lo más realista y bonito que te pueden decir; al fin y al cabo es lo que cada uno se ha ido granjeando con el paso del tiempo, ¿no?.

Pudimos ser grandes, tú decidiste conformarte con la mediocridad, te agradezco que me hayas dejado a mí la excelencia.


Tengo arte para destrozarme sin dejar de sonreír.





jueves, 23 de febrero de 2012

Cerrado por derribo

Definitivamente, el amor y yo, no somos compatibles. 



miércoles, 22 de febrero de 2012

Yo soy un no

Soy una chica tranquila, ordenada, paciente y serena. No me gusta que me intenten enmarcar y acotar en un terreno que, casi con toda seguridad, se me quede pequeño. No me gusta la gente que cree conocer a otros y se permite el lujo de aventurar ciertas actuaciones. Están errando, siempre.
Que sea tranquila no quiere decir que no tenga genio, ni mala leche, ni poco carácter; más bien todo lo contrario. Me conozco y sé hasta dónde puedo llegar, a partir de ese límite es mejor no estar cerca, no controlo, me desahogo y no tengo medida de lo racional ni de lo lógico o tolerable, por eso me enseñé a ser capaz de aguantar. Llamémoslo medida de prevención de riesgos.

Somos alimentados con una dieta mental de tontería y porquería diseñada para disminuir nuestro sentido de identidad propia y cerrar definitivamente nuestra conciencia hasta que se vuelva una pálida sombra de lo que puede ser. Uno se vuelve una oveja y la oveja se vuelve un rebaño.

No formo parte del ejército INDITEX, no me visto como el 90% de las chicas de mi edad y no escucho la música que el mercado defiende como exitosa. No me quedo callada ante lo que no me gusta y, ante todo, no subyugo mis ideas a las que me vende nadie: ni el gobierno, ni la oposición, ni el 15M... Procuro leer todo y estar al tanto de cada cosa que ocurre para poder formarme mi propia opinión, es probable que errónea e indudablemente coja en ciertos aspectos pero mía.

Casi todo lo que he escrito comienza con un "no" y es que yo, principalmente, soy un "no".

No soy fácil de complacer porque soy muy exigente.

No formo parte de la mayoría en nada. Soy un extremo, un puntal individual. No soy como todas ellas, ni como tú, soy yo y estoy orgullosa de serlo.

No soy tolerante. Nunca lo he sido. Ahora califícame de talibán y probablemente hayas dado en el clavo, aunque es probable que no.

No soy hipócrita. Prefiero quedar como una borde a como una impresentable, son opciones, ya sabes.

No bebo, no fumo, no me drogo y soy joven. Lo sé, acabo de hacer saltar tus esquemas por los aires. ¿Por qué no te planteas que sean tus ideas las erróneas en vez de calificarme a mí como rara avis? Si ahora mismo te digo que yo he hecho una dieta hiperproteica en la que se pueden matar neuronas por una etapa de cetoacidosis y confronto este hecho con un grupo de chicos fumando porros, ¿por qué inconscientemente te parecería más insana la dieta? ¿No te parece bastante más ridículo e improductivo lo segundo? Ahí es donde hay que empezar a cambiar cosas.

Pero ¿sabéis que es lo peor? Que yo seguiré pareciendo una especie en extinción cuando en realidad debería ser la norma.

martes, 21 de febrero de 2012

Trigger

A veces pienso que morirte sería lo mejor que nos podría pasar a todos, incluida a ti. No me gusta nada esta persona en la que te estás convirtiendo, tanto es así que incluso estoy empezando a despertar un sentimiento de rechazo profundo a pesar del inmenso amor que te profeso. 

Lo único que buscas es que todos estemos a tu alrededor, nunca has valido para estar sola y cuando eras más joven te recuerdo reconociéndolo. No me gusta esta ñoñería apremiante, esa sensación de que TENGO que estar ahí siempre porque sino tú vas a estar mal, que vas a acabar con la salud de mi padre (esto lo tengo claro) y que él, a su vez, lo pagará con mi madre y conmigo, porque es lo lógico, porque es lo que toca, porque es lo normal. 

No voy a permitir que destruyas esto que he tardado tanto en conseguir, esta calma. No voy a consentir tener miedo cada vez que descuelgo el teléfono cuando me llaman mis padres porque note que han discutido y hemos vuelto a aquel punto en el que ya había abogados de por medio y yo esté lejos. No puedo hipotecar mi vida por enésima vez. 

Tú no lo sabes pero he visto discutir a mis padres tantas veces que creo que perdí parte de mi niñez en cada frase que salía de sus bocas. Siempre era el mismo guión y siempre me obligué a estar en la habitación en la que ocurría todo para no huir de los problemas y comprenderlos. 
Hasta los 7 años aguanté estoicamente aquellas disputas hasta que un día no pude más y me recuerdo en una esquina de la cocina arrodillada, llorando y pidiéndoles por favor que dejasen de discutir. No me escuchaban porque sus gritos tenían mucho más volumen. De repente, mi padre se giró y me vio, me preguntó qué pasaba con la voz más dulce que jamás escuché y lo solté todo: 7 años contenidos que salieron torpemente de mi boca. 7 años de recuerdos impolutos que les presenté sobre la mesa. Ellos también lloraron. 

Crecí y vi cómo aquellas discusiones se volvían más constantes y menos agresivas en las formas (jamás hubo violencia entre ellos, he de aclararlo) aunque mucho más incisivas en los comentarios. Sé que eso me ha formado y es la causa de que ahora sea yo la que tiene que tener cuidado cuando se enfada y contar hasta 30 porque soy experta en hacer daño con el vocabulario. He aprendido a base de ejercicios prácticos. Y no tengo rival.

Te quiero porque cuando mis padres no pudieron estar conmigo de pequeña yo trabajé en la tienda contigo. Tú me recogías en el cole y de ahí a despachar pan, magdalenas, bollos y cualquier dulce que pueda venirme ahora a la mente. Tú: mi abuela, esa mujer a la que rechazaron en la familia política por pobre y sin embargo fue la que la sacó adelante.
No te mentiré si te digo que siempre adoré al abuelo, para mí él lo era todo. Le echo mucho de menos y en este momento necesito que haga brillar una estrella para decirme que no estoy sola. Él murió demasiado pronto, como todos aquéllos a los que amamos. Y tú mutaste a ser un espectro. Cambiaste tanto que me costaba abrazarte para apaciguar tus lágrimas; sé que tú le lloraste por las dos, yo a día de hoy sigo sin ser capaz. Eso fue el declive.
Luego vino tu cáncer, el marcapasos de mi padre, el accidente de mi tío, .... y tú caíste en picado porque no pudiste ponerle freno. Creo que una mezcla de todo eso y el hecho de verme a mí teniendo que poner paños en todos los agujeros fueron el principio de mi separación. 
No soporto a la gente débil porque me parece que me faltan al respeto descaradamente a mí y a los demás. Todos tenemos problemas y nos duelen como si fueran los únicos; si yo puedo sobrellevar los míos, tú has de poder hacer frente a los tuyos. Y no hay más. Tú eres de las que sollozan, yo de las que se dejan la piel.

Me temo frente a ti, cualquier día de estos, soltando una serie de frases hirientes y destilando odio. Y no me gusta la idea porque puede hacerse realidad, porque puedo terminar con nuestra relación de un plumazo sin sentirme mal. Porque tengo fuerza suficiente como para ignorarte a pesar de ser quien eres, de lo que significas para mí.

Cuando el abuelo entró en el hospital yo sabía que no saldría de allí con vida y me negué a subir a la maldita planta de oncología por la que, espero morir antes, me tocará pasar a mí. No quería mancillar su recuerdo con la imagen deprimente de un moribundo que habitaba su cuerpo. Él murió el día que le ingresaron, lo sé. Tú sin embargo te mueres poco a poco y me obligas a ver tu deterioro. 
Tu marido toda su vida defendió la teoría de que había que pelear y luchar hasta el final y cuando pensaras que las cartas no podían hundirte más entonces era cuando más había que apostar. Lucha, defensa, ataque, fuerza, rabia, valor, coraje, ánimo. Él era todo eso. Era fuerte, era desgarrador, era atrevido y tú te estás dejando vencer. Tantos años a su lado y no fuiste capaz de embeberte de su carácter lo más mínimo. 

Leo lo que he escrito y me siento mal porque la impresión que se saca de ti es todo lo que yo jamás quise en nadie que me rodease pero es lo que veo. 

Hace tiempo que tú también partiste a su lado. Sólo espero que allá donde estéis sigáis cogidos de la mano y él te haya recibido, como siempre hizo, con un beso en la frente. 

Os quiero y os admiro por vuestra lucha, por vuestro sufrimiento, pero sobre todo por vuestra manera de amaros. Ojalá podáis estar orgullosos siempre de los que, por el tiempo que sea, nos quedamos atrás.

lunes, 20 de febrero de 2012

Mess

Nada ha sido como yo esperaba estos días. La salud tiene estas cosas: va y viene. Al menos he descubierto que los hospitales pueden ser lugares acogedores. Ella está mejor dentro de sus posibilidades.

Respecto a las decisiones sobre mi futuro, me pregunto qué harías tú de estar en mi lugar.

Últimamente pienso demasiado.



miércoles, 15 de febrero de 2012

La frontera entre siempre o jamás

Algo que durante un tiempo fue siempre y ahora sólo espero que sea jamás:

Hoy quisiera estar a mil kilómetros de aquí. Sola, en una fila del aeropuerto esperando a embarcar en ese vuelo que reservé meses atrás. A punto de despegar hacia aquella ciudad en la que me juré que la vida me sonreiría para siempre porque, de no hacerlo, yo le pintaría los labios hasta que consiguiera mostrarme su mejor cara. Tú no habrías aparecido de nuevo en mi vida porque haría un año que te habrías olvidado de mí, de lo que fui, de quién soy, de cómo beso. Puede que en la sala de llegadas me encontrase a una pareja de novios que se reencuentran, una familia con lágrimas en los ojos por volver a ver a su hijo y un carrito portaequipajes que alguien olvidó con las prisas que los abrazos contenidos siempre conllevan. 


Con calma saldría de ese aeropuerto y cogería un taxi hacia, probablemente, la parte menos bulliciosa de la ciudad. Me tomaría un café en el bar más solitario que encontrase y leería puede que uno o dos capítulos de algún libro de G.R.R. Martin; en inglés, of course. Llegaría a mi hotel y me perdería entre las sábanas de una cama que ha acogido más sueños que realidades. No creo que fuese capaz de dormir y sin embargo necesitaría estar allí tumbada, descansando de mí misma.

Bajaría a cenar y me cruzaría con un par de chicos que comentan algo acerca de una fiesta esta noche. A lo lejos vería a un matrimonio que ha perdido las razones para seguir juntos pero se esfuerza en encajar cada hora con la que le sigue para no romper algo que ya está hecho añicos. Me acordaría de ti, otra inoportuna vez, cuando pasase delante de esa vieja tienda de guitarras. Tú seguramente estarías con tus amigos de fiesta.


Llamaría a M. y le contaría que no hace tanto frío como ella predijo y que los viajes para encontrarse a uno mismo son más reconfortantes si se tiene un muffin´de chocolate en una mano y una taza de café humeante en la otra. Puedo escucharla reír. Colgaría y marcaría los números que me pondrían en contacto con T. y atropelladamente la escucharía llamarme ¡hermosa! y algo más en un gallego que estando en Madrid sale más a la luz de lo que lo hacía en Santiago. Ahora sería yo la que sonriese. 


No habría más 14 de Febrero que borrar del calendario porque cada año lo dedicaría a olvidarte. Seguramente seguiría saliendo con A. y acordándome de ti. Él se habría quedado en Mallorca y me habría enviado otro libro antes de haber salido de mi casa para que lo leyera en el avión. Me escribiría mensajes cada día diciéndome cosas preciosas. Yo le contestaría con algo menos bonito pero sincero. Las RayBan estarían en mi bolso y la chupa de cuero me continuaría delatando. 


Mi camiseta olería a colonia de chico y mi nombre seguiría escribiéndose con I, como el tuyo. 





martes, 14 de febrero de 2012

Punto

Como a todo texto hay que ponerle un final, la carta que llevo colgando aquí desde hace unos días también se acaba. Adiós a todos los malos momentos que vinieron desde ese día en adelante hasta hace unos meses. Fresh start.


14/02/2011

3 a.m.

"[...]Te voy a pedir un último favor, y es que no vuelvas a aparecerte por mis sueños nunca, no quiero pensar que te tuve y te he perdido y tampoco quiero que alimentes mis débiles y enclenques esperanzas. A partir de ahora Wish you were here dejará de ser una canción especial y algún día, con suerte, podré volver a escucharla y a sonreír pero de momento está vetada, como Coruña, como el color azul, como el tren, como la vida sin ti."
 

domingo, 12 de febrero de 2012

Reflejos

M. me ha dicho que mi pelo brilla tanto que podría pintarse los labios mirándose en los reflejos. No sé qué te parecerá pero a mí me ha hecho sonreír.

Vuelta a casa de mis padres pronto, las maletas  no dejan de hacer acto de presencia. 

Todos los días deberíamos oír cosas bonitas, así que yo empiezo: tengo ganas de no tener prisa contigo, de contarte los lunares y encontrar las cosquillas que no tienes, comer juntos un bol enooooooorme de palomitas y estar sentados en la arena jugando a las cartas mientras el mar se empeña en visitar la arena borrando las huellas de un niño pequeño que cree que esta vez  no se van a desvanecer cuando la ola llegue. 



14/02/2011

3 a.m.

"[...]A ti, que has sido el único que me ha visto llorar de alegría por hacerme feliz y de tristeza por agobio, a ti que has hecho que el día del amor comercial se tiña de negro y deje esa diabética tonalidad rosada, a ti, que me abrazabas haciéndome sentir protegida, te escribo esta carta esta noche, porque creo que 30 días han sido suficientes como para hacerme vivir un sueño en el que, para mí, tú sí eres ÉL. 

Ahora que me dejas huérfana de sueños e ilusiones, de fuerzas y de espíritu sólo te pido que seas más feliz de lo que jamás quizá pudieras haber llegado a soñar serlo conmigo puesto que, de los dos, uno seguramente lo consiga y ahora mismo no hay visos de que sea yo quien se alce con el triunfo. Disfrútalo y consigue que tu chica te mire con la admiración, el respeto, el cariño y la ternura que yo siempre procuré mirarte; oblígale a abrazarte con las piernas y con los brazos, sin dejar que los ojos, los labios y el resto del cuerpo se alejen ni un milímetro de ti, porque perderse tu tacto es algo que, como mínimo, debe ser pecado; haz que te acaricie la cabeza cuando hagáis el amor como lo hacía yo para poder verte mejor, porque cada vez que nos acostábamos las cosas que nos rodeaban se desvanecían, el mundo se paraba y nos demostrábamos que tú y yo éramos lo único que nos importaba porque era sexo cargado de amor y amor repleto de sexo, no conseguiré sentir con nadie eso que tus ojos me transmitían cuando estabas en mí; pídele que te escuche con calma y con atención, que cierre los ojos y se deje llevar por tu voz cuando habléis en la cama; no olvides pedirle que te cante bajito, como lo hacía yo para ver tu sonrisa de niño; que sepa jugar con tus manos y calentarte los pies cuando los tengas fríos, que te sueñe con tanta viveza que no distinga realidad y sueño y consiga que a la palabra felicidad le falten descripciones y conceptos, como me pasa a mí.[...]"

miércoles, 8 de febrero de 2012

No time

¿Quién dijo miedo? A esa persona yo le respondo: ¡Londres! Gran idea, Dark Knight. Ese festival pinta mejor que bien y pasarlo juntos en "nuestra" ciudad puede ser único. El modo ahorro comienza ya. Se aceptan donativos.




14/02/2011


3 a.m.

"[...]Dime que esto no se acaba de verdad, que es algún tipo de broma macabra que no acierto a comprender. 

A partir de ahora, tendré que ser sin querer serlo y eso es tremendamente triste porque, en realidad, es algo así como aceptar que el gris es un color tan válido como toda aquella gama de azules que pude descubrir cuando te miraba a los ojos. ¿Qué oscureció la sonrisa que dibujaban tus pupilas cuando me miraban en tu cama? ¿Qué le pasó al tacto de mi piel para que ahora tus dedos no lo vayan a echar de menos? ¿Qué olor sustituye al mío con tanta fuerza como para que quieras olvidarlo? ¿Qué fue de mí en ti para que no quieras que yo forme parte de nosotros?[...]"


martes, 7 de febrero de 2012

Back at home

De vuelta a casa con una sonrisa entre los labios. Hoy ha sido un día maravilloso. Me ha encantado compartirlo contigo. ¡Por muchos días así juntos! Y por nuestra casa: Valhalla.


14/02/2011


3 a.m.


"[...]Significas muchas cosas: eras aquél con quien quería empezar a confiar en mí misma con este nuevo aspecto y sin embargo, que me dejes, hace que tambalee cualquier tipo de estructura más o menos sólida que pudiera haberme ido construyendo. Eras ese compañero que quería que me acompañase en mis últimos momentos universitarios y en los primeros pasos de mi vida “adulta”, quería compartir contigo mi próximo cumpleaños y los que le siguieran, quería… y no quería, en realidad quiero, pero por ti y sólo por ti, tendrá que ser quería. Me canso de resignarme a los deseos de los demás, al final siempre estoy al servicio de otros: soy la voz del otro lado del teléfono cuando no hay con quien hablar, la que sin duda consigue que sonría quien lo necesite,  la que escucha pacientemente a los demás, la que… soy todo eso, pero también soy la chica que te quiere y que no sabe cómo va a hacer esta vez para volver a aprender a caminar sola, la chica que no sabe  qué credo rezar para olvidar que alguna vez le dijiste que “eres tú, es que eres tú, sin duda”. ¿Soy yo? ¿Qué soy yo? ¿Quién soy yo? ¿Por qué lo dijiste? No sabes lo que duelen esas palabras ni lo que me está costando tener un mínimo de oxígeno en mis pulmones durante algo más de unos segundos. Me estoy obligando a respirar, pero no quiero, ahora no quiero.[...]"
 

miércoles, 1 de febrero de 2012

Menos de 24 horas

Para irme de aquí por unos días. Falta hace un cambio de aires, que aquí empieza a llover y los días se ponen feos.


14/02/2011


3 a.m.

"[...] Te pediría que me dejases llorar tranquila, sin embargo, cuando me quiero dar cuenta, no estás a mi lado y no lloro porque no puedo, porque no quiero creérmelo, porque me duele el alma de tal modo que me paraliza y me cuesta respirar. Sin embargo, a pesar de todo, te cedo ese tiempo que me has pedido, aún sabiendo que si me dijeras un porqué, yo sería capaz de dormir esta noche, bien por agotamiento,  bien por tranquilidad. La paz que te decía antes que me aportaba el saberte en mi vida. Y esa calma se basaría en que al menos tendría claro que tú habías tomado esa decisión en base a tus creencias. Sabría que tú dormirías bien y eso me haría sentir menos mal que ahora, que por ignorancia me ahogo en este mar de dudas. 

Me has dejado tirada en medio de una tormenta en el océano y no me has permitido coger ni un flotador, ni tan siquiera me has indicado adónde nadar para llegar a la orilla. Aquí, en el lugar que más temor me genera, el desconcierto, te despediste a la francesa con la gracia flamenca de un buen silencio. Y olé.

Batman espero que me eche de menos, aunque sólo sea porque recuerde que, una vez, hubo una humana que iba cada cierto tiempo por sus dominios. La misma humana que le acariciaba con cariño cuando ponía ese gesto absurdo entre la rabia y el llanto. Batman… 

El 31 de Diciembre conseguiste que mi vida tuviera sentido, que las noches perfectas existieran en algún lugar más que en mis sueños. Que cada mensaje me  hiciera volar y llegar a Noia, a tu casa, a tu habitación y que cada centímetro que me acercaba, una lágrima de felicidad recorriese mi cara. Hoy, que ya me has dado billete de vuelta directo, que no soy nada, como tampoco lo era al comienzo de aquella noche, vuelvo a llorar e intento recordar tu risa para evitarlo, pero parece que el efecto es el contrario. Tu risa será mi llanto.

Hoy que me dejaste y te has quedado con el aire, los abrazos, los besos, los ¿quién te quiere a ti? y los minutos sin dejar de mirarnos, deberías de tener el valor para terminar de tirar de la soga y ahogarme, porque esto es agónico y no te puedes hacer a la idea de cuánto. No quiero cuidarme el corazón más, también te lo has quedado tú, así que apuñálalo, golpéalo, haz lo que sea que tengas que hacer para romperlo del todo. No tengo fuerzas, ni ganas, ni  posibilidades para curarlo más.. ya no hay razones.

Apareciste en el momento justo, el día que Edu volvió a Galicia comencé a hablar contigo, el día en el que volví a dejar una parte de mí a la vista, apareciste tú y aprovechaste el momento bien porque has conseguido volverme a romper. Pero no habrá más veces, más que nada, porque ya no queda nada que destrozar. Felicidades, has sido el último. 
[...]"

martes, 31 de enero de 2012

Un día

Eso es lo que falta para que me vaya de aquí por una temporadita (corta, que nadie se me asuste). Es el mismo tiempo que te resta a ti para comenzar, de nuevo, a integrarte en el campus de manera activa. Ojalá tengas suerte, te la mereces. Y después, cuando todo pase, te quiero un día sólo para mí. Para huir de esta ciudad y explorar el mundo.




14/02/2011


3 a.m.

"[...] Una vez te dije que no me fío, por norma general, de la gente rubia o de ojos claros, la conjunción de ambas premisas en una misma persona tampoco es sinónimo de confianza para mí, como puedes deducir, y sin embargo tú te llevaste por delante todo mi estalaje, ese que no hago más que colocar marea tras marea. No me puse ningún tipo de freno, me dejé llevar con las mesas y las sillas de esa maravillosa terraza a la que pensaba sacarle el máximo rendimiento el próximo verano y que tú, atlántico desenfrenado, desbarajustaste irreverentemente. A pesar de todo, contigo la paz y la calma eran melodía constante en mis días. Eras el vuelo perfecto de aquella gaviota que, sin saberlo, nos sobrevoló en la playa del Orzán aquella inconsciente noche en la que tú también te bajaste del mundo conmigo. [...]"