viernes, 22 de febrero de 2013

Extracto 1


"[...] nunca fui una molestia, al menos hasta muy al final, ni tampoco abusé de su hospitalidad, no mientras había hospitalidad de la que abusar, pero fui amable, sincero, atento, cuidadoso, y me acordé de sus cosas en todo momento, y le dije que era una chica preciosa, y le compré pequeños regalos que muchas veces remitían a una conversación que habíamos tenido poco antes. De todo esto, nada me supuso el menor esfuerzo, las cosas como son, y tampoco hice nada con la menor idea de cálculo: me resultaba fácil acordarme de sus cosas, de lo que le importaba, de lo que ella era, porque en realidad no pensaba en nada más, y porque de hecho estaba convencido de que era preciosa y tampoco habría podido controlarme y dejar de comprarle pequeños regalos, y nunca tuve que fingir la menor dedicación. No me costó ningún trabajo. [...]"

Alta fidelidad - Nick Hornby

domingo, 17 de febrero de 2013

Gran película: "El dilema"

Puse una peli de Michael Mann y me dejé llevar por su historia. De fondo, como casi todas las cosas que inspiran, las páginas del guión iban pasando y mis ganas de escribir aumentaban. Esta vez no tengo claro qué contarte, seguramente te terminaré hablando del sabor de las lentejas de mi madre y de lo mucho que las odio y sin embargo echo de menos. Puede que también comente algo acerca del hastío absurdo que siento desde hace dos días. ¿Acaso tú sabes por qué? Quizá por lo ridículo de esta situación. Ni es para tanto, ni es para tomárselo así.
Te he escrito ¿cuántas? ¿diez, veinte entradas? La mayoría de las que hay aquí colgadas llevan tu inicial que es la mía. Sabes de sobra la cadencia de cada texto, el énfasis con el que defendería esa tesis... Y aún así no me doctoré en conocerte, no creo que lo haga nunca.
¿A qué viene este gemelo malo suelto, este absurdo devenir de las cosas por algo tan nimio, este recordatorio de Febreros pasados? No lo sé pero sea como sea, la sensación no cambia y a mí me duele la cabeza y la boca me sabe a sangre.
Tienes razón, tampoco me gusta la nata. Ayer tuve cena y fue impresionante. Tuvo su parte triste por saber que era la última pero fue perfecta. Me gustó por necesario el "te quiero mucho" que escuché y no me esperaba. Lo echaré de menos.
¡Ah! Y necesito mi ración de dulce todos los días. Eso se me olvidaba. Yo tomé decisiones para mi futuro por creer que era lo mejor, que ayudaría; y tú te irás a pasar esos mismos meses fuera, porque así "no me molestarás" y me da la impresión de que no tienes ni idea de lo que cuesta, de lo que me costó decidirme y meter el hombro para empujar estos monolitos que ahora se encuentran situados a ambos lados de la entrada. Una vez más, se me queda cara de idiota.

Así que ahora pienso si esta barca sigue flotando o es mejor poner balas de plomo.
Yo quiero un cochazo, irme a vivir a NYC una temporada, tener unos Loboutin en el armario y fardar de conciertos. Conducir un Cadillac, tener un piso con proyector, una biblioteca que acoja más libros que estanterías, una habitación para mis vinilos y, sobre todo, no preocuparme por sandeces como ésta.
Puede que en lo de los Loboutin no coincidamos pero si en lo demás sí, ya sabes cómo y dónde encontrarme.

martes, 25 de diciembre de 2012

I'm an idiot

Sí, sin duda. Soy idiota y de regalo de Navidad tengo una certificación.

La familia, como siempre, se ha portado entregando paquetes que, probablemente, no sean merecidos; del cariño y todas esas cosas no comentaré nada puesto que es obvio que lo he tenido y en dosis que aún no soy capaz de digerir.

¿Me arriesgo a hacerle caso al corazón o a la cabeza? Tengo que tomar una decisión y ha de ser ya. Todos los factores que me empujan a quedarme son los mismos que me invitan a irme a probar suerte a otro lugar en dos meses. Siempre he tomado mis decisiones por impulsos emergentes de las mismísimas entrañas. De repente, como por arte de magia, un día me levanto con la decisión tomada -meditada hasta límites insospechados- y suele estar relacionado con que quiero a alguien que está en ese lugar. Sin embargo, al cabo de dos meses allí... todo se tuerce, me quedo sola con mi decisión y la vida tiñe de gris todo lo bueno que me reporte lo laboral.

Sinceramente, ahora mismo necesito una burbuja. Hablar muchísimo de cosas que no tengan nada que ver con esto y algo que me aporte seguridad.


Se aceptan sugus y lacasitos.

lunes, 17 de diciembre de 2012

A ti sólo puedo decirte una cosa

D. Lo único que puedo decir, después de haber puesto un punto final a nuestra relación es:


GRACIAS

Todo lo demás, ha de ser silencio.

Te mereces una historia bonita, con una protagonista a tu altura y no conmigo. No te hubiera sabido valorar suficientemente.

Siempre te querré.

martes, 13 de noviembre de 2012

Déjame subir a dormir

Que tu móvil suene desesperadamente a las 5 de la mañana puede significar que ha ocurrido algo trágico o que esa noche no la vas a pasar sola. Si tras una llamada perdida recibes dos mensajes con los textos: "Sí, tenías razón" y "No encajo nunca", podrías pensar que tus dotes adivinatorias son acertadas o que esa persona que te los envía ha reflexionado acerca de lo que tú dijiste días atrás. Sumémosle un componente etílico a las circunstancias y escuchemos una voz que atrancadamente dice que quiere subir a tu casa, que está borracho, lejos de la suya y hace frío. Pongamos que aceptamos, que sube, que se mete en tu cama, te abraza, te escabulles y te sigue con las manos. Y así horas y horas hasta que despierta y compartís un par de películas juntos. Después se va, sin ni siquiera darte dos besos y a los dos días te cuenta que, el día siguiente a haber subido a tu casa, ha ido a casa de su ex, se la ha beneficiado -porque queda mal decir follar a estas horas del día- y no entiende por qué no vuelve con él. Como mínimo piensas que, a pesar de no haber ocurrido nada sexual entre vosotros, es un cabrón y que cuando oscurece, todo el mundo necesita a alguien.
Mi reflexión es: ¿volverá a sonar el teléfono a las 5 de la mañana alguna vez o directamente es mejor tenerlo en silencio?
No hablemos de sexo cuando queremos decir amor. Queda feo y es poco erótico, caballeros. Váyanlo asumiendo.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Autojoderse en diferido

Autojoderse en diferido es algo así como dejar a su libre albedrío todos los malos recuerdos de las relaciones pasadas durante una hora. Que campen a sus anchas por tu mente ese tiempo y te ayuden a encabronarte libremente, que te acaben destrozando.
Como casi todo, tiene un elemento que lo contrarresta. Aún no sé cómo definirlo pero lo hay, exactamente igual que me pasa con la semana que vivimos juntos: ha sido tan impresionante que no sé qué palabra la puede abarcar. Se aceptan ideas.
Autojoderse en diferido es algo así como tener ganas de deprimirse y programar el día adecuado para ello. Una pérdida de tiempo pero algo necesario para poder disfrutar el doble de los momentos buenos, tal y como pasa con los anuncios de la teletienda.
Tengo suerte de, por fin, vivir en un clásico de protagonistas en blanco y negro, belleza clásica, duración prolongada, estilismo libre... En una gran película. Y contigo.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

I'm back..one more time

De vuelta a la vida internauta. Aquí andamos, tras unos meses bastante convulsos en lo familiar, calmados y felices en lo sentimental y completamente vacuos de emociones en lo laboral. ¿Cómo se presenta el futuro? Calmado, por lo pronto hay una tregua de 6 meses que me permiten pensar si esto es realmente lo que quiero o no, si el esfuerzo -gigantesco- que me estoy planteando realizar después me va a reportar felicidad o simplemente se quedará en una falsa ilusión. Por lo pronto mañana tengo que comprarme otra bata blanca nueva y mirar más pisos. El lunes me espera el primer día en el hospital, que Dios os dé salud porque vuestros siguientes análisis puede que os los evalúe yo y quizá os lleguen en blanco.