Sí, sin duda. Soy idiota y de regalo de Navidad tengo una certificación.
La familia, como siempre, se ha portado entregando paquetes que, probablemente, no sean merecidos; del cariño y todas esas cosas no comentaré nada puesto que es obvio que lo he tenido y en dosis que aún no soy capaz de digerir.
¿Me arriesgo a hacerle caso al corazón o a la cabeza? Tengo que tomar una decisión y ha de ser ya. Todos los factores que me empujan a quedarme son los mismos que me invitan a irme a probar suerte a otro lugar en dos meses. Siempre he tomado mis decisiones por impulsos emergentes de las mismísimas entrañas. De repente, como por arte de magia, un día me levanto con la decisión tomada -meditada hasta límites insospechados- y suele estar relacionado con que quiero a alguien que está en ese lugar. Sin embargo, al cabo de dos meses allí... todo se tuerce, me quedo sola con mi decisión y la vida tiñe de gris todo lo bueno que me reporte lo laboral.
Sinceramente, ahora mismo necesito una burbuja. Hablar muchísimo de cosas que no tengan nada que ver con esto y algo que me aporte seguridad.
Se aceptan sugus y lacasitos.
martes, 25 de diciembre de 2012
lunes, 17 de diciembre de 2012
A ti sólo puedo decirte una cosa
D. Lo único que puedo decir, después de haber puesto un punto final a nuestra relación es:
GRACIAS
Todo lo demás, ha de ser silencio.
Te mereces una historia bonita, con una protagonista a tu altura y no conmigo. No te hubiera sabido valorar suficientemente.
Siempre te querré.
Siempre te querré.
martes, 13 de noviembre de 2012
Déjame subir a dormir
Que tu móvil suene desesperadamente a las 5 de la mañana puede significar que ha ocurrido algo trágico o que esa noche no la vas a pasar sola. Si tras una llamada perdida recibes dos mensajes con los textos: "Sí, tenías razón" y "No encajo nunca", podrías pensar que tus dotes adivinatorias son acertadas o que esa persona que te los envía ha reflexionado acerca de lo que tú dijiste días atrás. Sumémosle un componente etílico a las circunstancias y escuchemos una voz que atrancadamente dice que quiere subir a tu casa, que está borracho, lejos de la suya y hace frío. Pongamos que aceptamos, que sube, que se mete en tu cama, te abraza, te escabulles y te sigue con las manos. Y así horas y horas hasta que despierta y compartís un par de películas juntos. Después se va, sin ni siquiera darte dos besos y a los dos días te cuenta que, el día siguiente a haber subido a tu casa, ha ido a casa de su ex, se la ha beneficiado -porque queda mal decir follar a estas horas del día- y no entiende por qué no vuelve con él. Como mínimo piensas que, a pesar de no haber ocurrido nada sexual entre vosotros, es un cabrón y que cuando oscurece, todo el mundo necesita a alguien.
Mi reflexión es: ¿volverá a sonar el teléfono a las 5 de la mañana alguna vez o directamente es mejor tenerlo en silencio?
No hablemos de sexo cuando queremos decir amor. Queda feo y es poco erótico, caballeros. Váyanlo asumiendo.
Mi reflexión es: ¿volverá a sonar el teléfono a las 5 de la mañana alguna vez o directamente es mejor tenerlo en silencio?
No hablemos de sexo cuando queremos decir amor. Queda feo y es poco erótico, caballeros. Váyanlo asumiendo.
domingo, 30 de septiembre de 2012
Autojoderse en diferido
Autojoderse en diferido es algo así como dejar a su libre albedrío todos los malos recuerdos de las relaciones pasadas durante una hora. Que campen a sus anchas por tu mente ese tiempo y te ayuden a encabronarte libremente, que te acaben destrozando.
Como casi todo, tiene un elemento que lo contrarresta. Aún no sé cómo definirlo pero lo hay, exactamente igual que me pasa con la semana que vivimos juntos: ha sido tan impresionante que no sé qué palabra la puede abarcar. Se aceptan ideas.
Autojoderse en diferido es algo así como tener ganas de deprimirse y programar el día adecuado para ello. Una pérdida de tiempo pero algo necesario para poder disfrutar el doble de los momentos buenos, tal y como pasa con los anuncios de la teletienda.
Tengo suerte de, por fin, vivir en un clásico de protagonistas en blanco y negro, belleza clásica, duración prolongada, estilismo libre... En una gran película. Y contigo.
Como casi todo, tiene un elemento que lo contrarresta. Aún no sé cómo definirlo pero lo hay, exactamente igual que me pasa con la semana que vivimos juntos: ha sido tan impresionante que no sé qué palabra la puede abarcar. Se aceptan ideas.
Autojoderse en diferido es algo así como tener ganas de deprimirse y programar el día adecuado para ello. Una pérdida de tiempo pero algo necesario para poder disfrutar el doble de los momentos buenos, tal y como pasa con los anuncios de la teletienda.
Tengo suerte de, por fin, vivir en un clásico de protagonistas en blanco y negro, belleza clásica, duración prolongada, estilismo libre... En una gran película. Y contigo.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
I'm back..one more time
De vuelta a la vida internauta. Aquí andamos, tras unos meses bastante convulsos en lo familiar, calmados y felices en lo sentimental y completamente vacuos de emociones en lo laboral. ¿Cómo se presenta el futuro? Calmado, por lo pronto hay una tregua de 6 meses que me permiten pensar si esto es realmente lo que quiero o no, si el esfuerzo -gigantesco- que me estoy planteando realizar después me va a reportar felicidad o simplemente se quedará en una falsa ilusión. Por lo pronto mañana tengo que comprarme otra bata blanca nueva y mirar más pisos. El lunes me espera el primer día en el hospital, que Dios os dé salud porque vuestros siguientes análisis puede que os los evalúe yo y quizá os lleguen en blanco.
domingo, 29 de julio de 2012
Una duda
¿Qué hay de malo en ser feliz? En intentar algo y ver qué pasa. A simple vista nada, aunque parece que en mi entorno no hacer las cosas como se tienen en mente - sólo en algunas mentes... curiosamente en las suyas, no en la mía - es algo malo.
No sé qué se siente teniendo 55 años y una hija, es cierto, sin embargo sí sé lo que se siente teniendo 24 y queriendo a alguien. No creo que idear un viaje de 5 días con un chico sea un atentado hacia la decencia, es más, creo que es necesario. Necesario para ver si esa relación funciona, si merece la pena seguir invirtiendo tiempo, ilusiones y esperanzas en él, si todo es real o no.
No. La respuesta fue un no cuando se lo planteé.
Sí. Ésa fue la realidad.
Sí porque no estoy haciendo nada malo, sí porque un hijo ha de ser consecuente con lo que quiere y ser maduro, sí porque es una decisión meditada mía y sí porque es lo que me apetece.
No entiendo, ni creo que lo haga, cómo funciona nuestro cerebro para olvidar lo que algunos de nosotros hicimos años atrás e impedimos hacer a nuestros descendientes cuando, de un modo sincero, nos plantean lo que anhelan siempre y cuando entre dentro de una lógica.
A pesar de todo D. me hizo feliz de principio a fin y por ello, porque lo sabía, es por lo que he dado este paso. Me duele discutir con mis padres pero he de construir poco a poco mi felicidad, les guste o no.
No sé qué se siente teniendo 55 años y una hija, es cierto, sin embargo sí sé lo que se siente teniendo 24 y queriendo a alguien. No creo que idear un viaje de 5 días con un chico sea un atentado hacia la decencia, es más, creo que es necesario. Necesario para ver si esa relación funciona, si merece la pena seguir invirtiendo tiempo, ilusiones y esperanzas en él, si todo es real o no.
No. La respuesta fue un no cuando se lo planteé.
Sí. Ésa fue la realidad.
Sí porque no estoy haciendo nada malo, sí porque un hijo ha de ser consecuente con lo que quiere y ser maduro, sí porque es una decisión meditada mía y sí porque es lo que me apetece.
No entiendo, ni creo que lo haga, cómo funciona nuestro cerebro para olvidar lo que algunos de nosotros hicimos años atrás e impedimos hacer a nuestros descendientes cuando, de un modo sincero, nos plantean lo que anhelan siempre y cuando entre dentro de una lógica.
A pesar de todo D. me hizo feliz de principio a fin y por ello, porque lo sabía, es por lo que he dado este paso. Me duele discutir con mis padres pero he de construir poco a poco mi felicidad, les guste o no.
sábado, 7 de julio de 2012
A un fantasma del pasado. Dark Knight.
Me despedí de ti hace unos meses. Tú decidiste que era el momento de partir, yo de dejar de hacer el idiota contigo. Sentir por quien no siente es algo que no se decide pero que debería de ser, como mínimo, opcional. Sea como fuere, el caso es que acabo de revisar el correo y tenía uno de esos mails absurdos que te mandan distintas redes sociales pertenezcas o no a ellas. Me dio por abrirlo y allí estabas tú otra vez. Esa misma red que nos unió años atrás y en la que nos reencontramos no hace mucho tiempo volvía a llamar a mi puerta. No negaré que me sobresaltó ver cómo el destino es caprichoso y hace que vuelvan a la mente personas de las que ya no queremos saber nada. Sin embargo, y dado que no puedo evitar este tipo de "coincidencias", sí que me he permitido el lujo de prevenir las siguientes que pudieran darse: bloquear cualquier tipo de mensaje proveniente de esa página, primera medida; inhabilitarte en el caralibro a pesar de no tenerte como amigo, si no me interesa tu vida, tampoco quiero que tú tengas ningún tipo de acceso a la mía, aunque sea nimio y sólo puedas ver mi nombre, no quiero aparecer en tu lista de búsquedas y si pudiera, también me borraría de tu Spotify.
Nunca he entendido por qué me conservaste, y de hecho sé que lo haces, en esas cosas. Me diste puerta dos veces, ¡¡dos!! A mí me valió la primera para aprender, en la segunda me recreé en mi dolor y en lo que creí que era amor.. pero eso es otra historia que no te concierne escuchar en estos instantes. Porque sé que de vez en cuando vienes por aquí, te paseas y te vas. Siempre silencioso, no fuera a ser que escucharte o leerte a ti mismo, de ciento en viento, te fuera a hacer daño por descubrirte en realidad quién eres y qué sientes. ¿Para qué mantenerme ahí? Sé que, a pesar de mis millones de imperfecciones, tengo algo que a ti te gustaba y no es físico -obviamente-. Quizá mi manera de entender la música, estos textos, los abrazos que te di o los besos que siempre tuve la sensación de tener que rogarte que me dieras. No sé qué es, pero hay algo que te atará siempre a mi ser. Si vieras el mundo desde mi orilla, te darías cuenta de que sólo es una sensación y de que lo mejor es conservarla hermética en una tubería que una tu corazón el mío y pero no genere ningún tipo de reacción más. Para mí fuiste muy importante, fuiste.
Ahora, que hay alguien que le da color y música (¡¡música!!) a mi vida plenamente, sólo deseo que tú también lo encuentres. Esté donde esté. Deja de tenerle miedo a la vida y enfréntate de una vez a ella. Cuando te conocí me dijiste que en segundo de carrera habías cogido tu vida, la habías hecho una bola y la habías arrojado a la papelera... Vales demasiado como para ser únicamente lo que te estás permitiendo ser.
Con respeto y afecto,
aquélla que una vez te descubrió "little black submarines" surcando la noche de aquél viernes que nunca llegó a ser.
Nunca he entendido por qué me conservaste, y de hecho sé que lo haces, en esas cosas. Me diste puerta dos veces, ¡¡dos!! A mí me valió la primera para aprender, en la segunda me recreé en mi dolor y en lo que creí que era amor.. pero eso es otra historia que no te concierne escuchar en estos instantes. Porque sé que de vez en cuando vienes por aquí, te paseas y te vas. Siempre silencioso, no fuera a ser que escucharte o leerte a ti mismo, de ciento en viento, te fuera a hacer daño por descubrirte en realidad quién eres y qué sientes. ¿Para qué mantenerme ahí? Sé que, a pesar de mis millones de imperfecciones, tengo algo que a ti te gustaba y no es físico -obviamente-. Quizá mi manera de entender la música, estos textos, los abrazos que te di o los besos que siempre tuve la sensación de tener que rogarte que me dieras. No sé qué es, pero hay algo que te atará siempre a mi ser. Si vieras el mundo desde mi orilla, te darías cuenta de que sólo es una sensación y de que lo mejor es conservarla hermética en una tubería que una tu corazón el mío y pero no genere ningún tipo de reacción más. Para mí fuiste muy importante, fuiste.
Ahora, que hay alguien que le da color y música (¡¡música!!) a mi vida plenamente, sólo deseo que tú también lo encuentres. Esté donde esté. Deja de tenerle miedo a la vida y enfréntate de una vez a ella. Cuando te conocí me dijiste que en segundo de carrera habías cogido tu vida, la habías hecho una bola y la habías arrojado a la papelera... Vales demasiado como para ser únicamente lo que te estás permitiendo ser.
Con respeto y afecto,
aquélla que una vez te descubrió "little black submarines" surcando la noche de aquél viernes que nunca llegó a ser.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
