Tú no lo sabes pero me haces mucho bien. Quedar contigo me ayuda a no sentirme sola y a volver a soñar con eso que siento cuando estamos juntos.
Sé que para ti no soy una opción, soy tu prioridad y eso me asusta y me da miedo, tanto que no sé si seré capaz de cumplir tus expectativas, pero me agrada de tal modo que lucharé por estar a la altura de lo que esperas, que estoy segura que es menos de lo que imagino y más de lo que soñaste. ¿Que por qué lo sé? Porque eres como yo.
Se te ilumina la cara cuando te miro y si te digo que me lo paso bien estando contigo me haces burla e imitas con voz de niño chico porque tú también te sientes bien, pero a tu edad, a un paso de los 30, esas cosas no se dicen; no se dicen porque sería mostrar una debilidad que no se puede permitir tener un quasi doctorado como eres tú. Porque tú eres un freak y un geek de órdago a la grande. Sí, tú no puedes volver a tener una ilusión con una chica porque estás plenamente dedicado a tus experimentos sin embargo sí que puedes tener una amiga dos edificios más allá a la que vas a buscar para desayunar cuando menos se lo espera e invitas a yogurlados cuando nos echan a trompicones del laboratorio. Eso sí que lo puedes tener. Eso no implica nada serio aunque me pidas matrimonio con after-eights y me prometas que nos casaremos en las Vegas. Eso es como dejarse llevar por la vida y acabar viviéndola, que son cosas distintas.
Me recoges en coche y nos vamos a un sitio para no pensar y acabas mostrándome las estrellas. Tú sólo sabes situar la Osa Mayor y yo te descubro que eso que para ti son estrellas fugaces son aviones con destino Oporto. Tú me hablas del copago sanitario y yo de las tapas de mi ciudad que tanto echas de menos. Tú me dices que no te gusta verme triste y yo de mis ganas de hacer un maratón Starwarsiano por enésima vez. Yo te veo sonreír con la mirada y tú me pides un beso. Tú te asombras con algunos de mis conocimientos y yo me doy cuenta de que tú no estás acostumbrado a eso, a algo tan sencillo como que te entiendan. Yo tampoco P.
A veces me pregunto si realmente la magia de todo es que yo soy más empática de lo normal o es que últimamente tengo la suerte de encontrarme únicamente con gente con la que soy compatible. Ambas opciones me aterran porque soy consciente de que son efímeras y finitas.
Sin embargo, tú me dijiste que había nieve en la ventana y yo fui consciente de lo que eso significaba. Así que debe ser que tengo suerte, que tú me estás poniendo a 0 el marcador del cariño y dentro de poco no tendré excusas para quejarme.
Y es que... ya lo dice todo el mundo, P. es como tú pero en chico.
"¡Coño que frío hace en la ciudad! O estoy soñando o hay nieve en la ventana"
lunes, 31 de octubre de 2011
jueves, 27 de octubre de 2011
Recuerdos de este Octubre que acaba
Yo: "Tengo ganas de incendiar la nieve". (Tras tres cervezas y dos cafés en la Casa das Crechas)
Ma.: "¡Cantas muy bien!" (20 cápsulas de hidroclorotiazida después de dos horas de no-dormir y una noche con sabor a pastas de canela)
A.: "Contigo el laboratorio no es lo mismo, pero sin ti no sería nada". (Cinco informes, veinte experimentos y dos meses de laboratorio juntos)
X.: "Te debo 100 cervezas y dos tiros de tequila, y lo sabes, y lo sé, y a mí se me olvida, pero tú no te acuerdas, así que la culpa es de los dos". (Lógica aplastante aportada por el aire viciado de una mezcla de nítrico y perclórico 1N)
An.: "Me gustan esos pantalones nuevos, te hacen más... comestible". (Percepción sulfúrica de un lunes cualquiera en un laboratorio cualquiera de una facultad concreta)
Ma.: "A ti no te hace falta maquillarte, tus ojos te visten". (Confesiones de alma desubicada a altas horas del día en una casa aún por conocer)
M.: "Me pareces muy bella, no creo que a ti no se te acerquen los tíos. Eres guapa, joder". (Seis zumos de melocotón y dos botellas de agua más tarde a esa hora en que el sol se esconde en una plaza de piedra, en el café de E., sin E., pero con M. y T.)
T.: "Me ha encantado el concierto. No por Carlos, que siempre está bien, sino porque es el segundo concierto suyo al que vamos juntas. Lo has vuelto a hacer único" (Unos cuantos discos firmados y minutos después de una actuación que nadie borrará jamás de mi memoria)
P.: "Quiero sacarme el carnet de piloto para llevarte a las Vegas y casarnos allí". (Pico Sacro como único observador de unas confesiones y desvaríos que nunca creí llegar a tener con nadie)
P.: "Tú y yo no queremos tener hijos porque nos pasa lo que a Sheldom, los dos sabemos que no querríamos a un niño que no supiera hacer derivadas" (Verdades que no duelen en lugares que sueñan cerca de un olor permanente a piedra mojada)
M.: "No es agradable ver cómo te autodigieres. No quiero verte así otra vez. Deja de poner esa sonrisa cínica, sabes de lo que hablo" (Razones que anulan la voz noches en las que sólo necesitas un abrazo)
An.: "Tienes esa jodida capacidad de hacer sentir a todo el mundo bien sólo con estar escuchando. Me das asco.. mucho asco... es mentira, te envidio, pero tú esto no lo sabes". (Bipolaridad de bata blanca)
M.J.: "No me digas que tú no tienes confianza en ti misma porque proyectas lo que eres y lo que quieres y tú eres una tía que podría ir con un vestido rojo putón y parecer toda una señora porque se lo creería" (Caricias sonoras tardes en las que abrirías una brecha en la pared con las pestañas)
A.: "Eres la única tía con la que no sería capaz de tener sexo sólo por tenerlo. Contigo tengo que hacerlo queriéndote. ¡Qué coño! Contigo sólo se puede hacerlo queriéndote, eres demasiado especial" (Ex-presiones que me llevan pensar qué debería ser y por qué dejó de serlo).
P.: "¿Te gustan los after-eights? ¡Dios! ¿Tú no te llamarás P. y serás un tío? ¡Eres yo en tío!" (Tu yo es mi tú pero sin dejar de ser yo. Yo, mi, me, contigo)
T.: "Me ha encantado el concierto. No por Carlos, que siempre está bien, sino porque es el segundo concierto suyo al que vamos juntas. Lo has vuelto a hacer único" (Unos cuantos discos firmados y minutos después de una actuación que nadie borrará jamás de mi memoria)
P.: "Quiero sacarme el carnet de piloto para llevarte a las Vegas y casarnos allí". (Pico Sacro como único observador de unas confesiones y desvaríos que nunca creí llegar a tener con nadie)
P.: "Tú y yo no queremos tener hijos porque nos pasa lo que a Sheldom, los dos sabemos que no querríamos a un niño que no supiera hacer derivadas" (Verdades que no duelen en lugares que sueñan cerca de un olor permanente a piedra mojada)
M.: "No es agradable ver cómo te autodigieres. No quiero verte así otra vez. Deja de poner esa sonrisa cínica, sabes de lo que hablo" (Razones que anulan la voz noches en las que sólo necesitas un abrazo)
An.: "Tienes esa jodida capacidad de hacer sentir a todo el mundo bien sólo con estar escuchando. Me das asco.. mucho asco... es mentira, te envidio, pero tú esto no lo sabes". (Bipolaridad de bata blanca)
M.J.: "No me digas que tú no tienes confianza en ti misma porque proyectas lo que eres y lo que quieres y tú eres una tía que podría ir con un vestido rojo putón y parecer toda una señora porque se lo creería" (Caricias sonoras tardes en las que abrirías una brecha en la pared con las pestañas)
A.: "Eres la única tía con la que no sería capaz de tener sexo sólo por tenerlo. Contigo tengo que hacerlo queriéndote. ¡Qué coño! Contigo sólo se puede hacerlo queriéndote, eres demasiado especial" (Ex-presiones que me llevan pensar qué debería ser y por qué dejó de serlo).
P.: "¿Te gustan los after-eights? ¡Dios! ¿Tú no te llamarás P. y serás un tío? ¡Eres yo en tío!" (Tu yo es mi tú pero sin dejar de ser yo. Yo, mi, me, contigo)
M.J.: "No hay ni uno normal y lo peor es que aunque lo sabemos no perdemos la esperanza" (El que espera, desespera)
A.: "Me acabo de quedar sin palabras. Sólo podías hacerlo tú". (Regalos inesperados que no cuestan nada y valen todo)
M.: "Te voy a echar tanto de menos que acabarás viniendo a Vigo para que te pague lo que te debo" (Recuerdos de deudas contraídas en momentos dulces que ahora amargan)
P. o J. o quizá los dos: "Podría pasarme la vida entera hablando de música contigo" (Sueños que nunca se cumplen)
X.: "En Noviembre te arrastro por las orejas al FNAC, ¡tenemos que desvalijar esa puta tienda!" (Revolución para ¿Cuándo?)
Y mil frases más que han hecho que merezca la pena estar aquí un mes más, aunque ya sea un mes menos. Gracias, gracias, gracias....
miércoles, 19 de octubre de 2011
Morir o matar
Dijiste: "Hay cosas que tenemos que aprender,
yo a mentir y tú a decirme la verdad,
yo a ser fuerte y tú a mostrar debilidad,
tú a morir y yo a matar."
yo a mentir y tú a decirme la verdad,
yo a ser fuerte y tú a mostrar debilidad,
tú a morir y yo a matar."
Así que, si aún andas por aquí,
y alguien vuelve a prometerte amor,
con dinero, encanto y alguna canción,
por favor, prepárate para huir.
Vete lejos y limítate a observar
esta escena tan vulgar.
y alguien vuelve a prometerte amor,
con dinero, encanto y alguna canción,
por favor, prepárate para huir.
Vete lejos y limítate a observar
esta escena tan vulgar.
Y tus párpados cayendo se me antojan guillotinas,
y te observaré durmiendo y me pondré a susurrar:
"nuestras almas no conocen el reposo vida mía,
pero si hay algo que es cierto es que
te quiero un mundo entero con su belleza y su fealdad.
¿Por qué no puedes aceptar que esto no se trata más
que, amor mío, de morir o de matar, de morir o matar?"
y te observaré durmiendo y me pondré a susurrar:
"nuestras almas no conocen el reposo vida mía,
pero si hay algo que es cierto es que
te quiero un mundo entero con su belleza y su fealdad.
¿Por qué no puedes aceptar que esto no se trata más
que, amor mío, de morir o de matar, de morir o matar?"
domingo, 16 de octubre de 2011
A perfect present
Ya sé qué quiero de regalo de Navidad. Sé que aún no es tiempo para elegir qué queremos y que por el momento nos salvamos de que los anuncios nos intoxiquen día y noche con las colonias, juguetes y joyas pero yo lo tengo claro.
Me prestaría muchísimo ir aquí. Cualquiera que me conozca sabrá de mi absoluta debilidad por el queso. Me encanta en cualquier forma y variedad, aunque mientras más curado y más fuerte, mejor. Una comida ahí o.. ¡aún mejor! una cena, serían el regalo perfecto para mi ratonil alma.
Ojalá se me cumpla el deseo. Me despido con olor a fondue...
Me prestaría muchísimo ir aquí. Cualquiera que me conozca sabrá de mi absoluta debilidad por el queso. Me encanta en cualquier forma y variedad, aunque mientras más curado y más fuerte, mejor. Una comida ahí o.. ¡aún mejor! una cena, serían el regalo perfecto para mi ratonil alma.
Ojalá se me cumpla el deseo. Me despido con olor a fondue...
sábado, 15 de octubre de 2011
jueves, 13 de octubre de 2011
Un réquiem por tu alma, C.
En ocasiones como hoy, me siento sola en esta ciudad. Me encantaría no tener que bajar ni veros la cara ni a ti, C., ni a M., tu perrito faldero. Iré por cuestión de cortesía, por educación y porque, la verdad, no tengo por qué ocultarme de vosotras, pero desde que habéis llegado me encuentro menos a gusto, si cabe, en este pútrido lugar.
Sé qué cara me vas a mostrar, C. Te conozco. Tu altisonante e incordiante voz volverá a hacer acto de presencia y esa risa con aires de superioridad que te gastabas el año pasado resonará en mi cabeza. Me perdonarás la vida todos los segundos que tenga que compartir en la misma habitación que tú y vendrás a saludarme porque yo no moveré ni un solo pie: "¿qué taaaaal?", masticarás esa "a" tanto que parecerá que te has tragado un chicle Boomer. Y yo rumiaré un "brfff" que vendrá a significar bien, no me apetece verte y ojalá no me dirijas más la palabra.
Comentarás en alto, lo suficientemente alto como para que yo te oiga, esté donde esté, que vais a salir esta noche, que tienes novio (tú desconoces que yo ya lo sé, pero como ves, aunque una esté alejada del mundanal ruido, los ecos de la urbe resuenan en mi refugio ascético), que F., J., R. o X., como quiera que ese pobre incauto se llame, os vendrá a buscar, y que te ha regalado ni-sé-ni-me-importa-qué. Me jugaría la vida a que quieres saber qué tal está mi corazón ahora, si sigo con A., si he conocido a alguien, si he engordado o si sigo adelgazando; tranquila, lo vas a seguir sin saber. No es bueno tener demasiada información, después le acaba jugando a una malas pasadas.
Yo nunca he sido como tú, ni he tenido esa vida de princesa de cuento por la que los chicos se pelean. A mí no me han regalado nada, ni me han venido a buscar, ni... no, yo no soy de ésas. Te has comprado zapatos nuevos, esos que oigo resonar en el pasillo. Yo ni siquiera me he puesto falda.
Tú has tardado 3 horas en maquillarte porque hoy no he sido yo la que te ha ayudado, has probado 5 modelos porque no te he aconsejado y te mueres por encontrar a alguien que, como yo, te acabe diciendo: "éste". Y ese éste vale para ropa, maquillaje, zapatos o novios.
Unos vaqueros, unos zapatos planos y una camisa de cuadros son mi indumentaria. No me he maquillado ni la cara ni el alma.
A mí no me llamarán mañana para despertarme con un "te quiero", no me van a regalar flores el sábado y no me van a invitar a pasear por Riazor, sin embargo, yo puedo dormir tranquila todas las noches, aunque sea sola, porque sé que hice lo correcto. Ojalá tú puedas hacer lo mismo, yo de ti, me habría roto la cabeza contra una pared de tanto que me equivoqué pero chica, cada uno es como es.
Sé qué cara me vas a mostrar, C. Te conozco. Tu altisonante e incordiante voz volverá a hacer acto de presencia y esa risa con aires de superioridad que te gastabas el año pasado resonará en mi cabeza. Me perdonarás la vida todos los segundos que tenga que compartir en la misma habitación que tú y vendrás a saludarme porque yo no moveré ni un solo pie: "¿qué taaaaal?", masticarás esa "a" tanto que parecerá que te has tragado un chicle Boomer. Y yo rumiaré un "brfff" que vendrá a significar bien, no me apetece verte y ojalá no me dirijas más la palabra.
Comentarás en alto, lo suficientemente alto como para que yo te oiga, esté donde esté, que vais a salir esta noche, que tienes novio (tú desconoces que yo ya lo sé, pero como ves, aunque una esté alejada del mundanal ruido, los ecos de la urbe resuenan en mi refugio ascético), que F., J., R. o X., como quiera que ese pobre incauto se llame, os vendrá a buscar, y que te ha regalado ni-sé-ni-me-importa-qué. Me jugaría la vida a que quieres saber qué tal está mi corazón ahora, si sigo con A., si he conocido a alguien, si he engordado o si sigo adelgazando; tranquila, lo vas a seguir sin saber. No es bueno tener demasiada información, después le acaba jugando a una malas pasadas.
Yo nunca he sido como tú, ni he tenido esa vida de princesa de cuento por la que los chicos se pelean. A mí no me han regalado nada, ni me han venido a buscar, ni... no, yo no soy de ésas. Te has comprado zapatos nuevos, esos que oigo resonar en el pasillo. Yo ni siquiera me he puesto falda.
Tú has tardado 3 horas en maquillarte porque hoy no he sido yo la que te ha ayudado, has probado 5 modelos porque no te he aconsejado y te mueres por encontrar a alguien que, como yo, te acabe diciendo: "éste". Y ese éste vale para ropa, maquillaje, zapatos o novios.
Unos vaqueros, unos zapatos planos y una camisa de cuadros son mi indumentaria. No me he maquillado ni la cara ni el alma.
A mí no me llamarán mañana para despertarme con un "te quiero", no me van a regalar flores el sábado y no me van a invitar a pasear por Riazor, sin embargo, yo puedo dormir tranquila todas las noches, aunque sea sola, porque sé que hice lo correcto. Ojalá tú puedas hacer lo mismo, yo de ti, me habría roto la cabeza contra una pared de tanto que me equivoqué pero chica, cada uno es como es.
martes, 11 de octubre de 2011
Carta a mi yo del futuro (I)
Sé que lo que acabas de hacer es duro para ti, pero también es beneficioso para tu futuro. Sabes que eso que siempre te dice papá es verdad "con confianzas pero sin confianzas". Ten confianza en ti misma porque lo vales. Eres distinta a todas las demás porque sabes qué te diferencia y nunca has intentado parecerte a nadie. Con tus cosas buenas, malas y regulares pero ahí vas, con la cabeza bien alta y tirando con toda la fuerza del mundo. ¡Joder, tía! ¿Te das cuenta de dónde has llegado? Título de licenciada... ¡Vamos ya! Ninguna de todas esas escuálidas y pluscuamperfectas barbies con las que te encuentras por la calle es capaz de mantener una conversación de 10 minutos con un chico y tú, sin embargo, eres capaz de hacerles reír. Siempre, ésa es tu baza. Juégala bien, pequeña. Llegará tu momento pronto, el Jackson Teller de tu vida aparecerá y estarás en el nivel adecuado. Y si no llegara, no te desanimes, tú eres todo lo que tienes tú. Sé que te hablo desde un momento extraño y que si estás leyendo esto es porque estás en otro aún más raro. Confía, siempre confía.
Quique dice que la vida te lleva por caminos raros y tiene razón. Hace un año por estas fechas te peleabas con unas cuantas prácticas de laboratorio, tenías un grupo de amigas que se desmoronaría, un novio que no duraría (¡como todos!) y un cuerpo al que le estabas restando kilos y sumando felicidad. ¿Te das cuenta de que ahora usas una talla 38? ¿De que llevas las mismas gafas que mamá en los 70 y las mismas camisas que papá? ¿Te das cuenta de que has estado en el otro lado del charco dos veces? N... lo tuyo hay cuerpo que lo aguante.
Has conseguido llegar a mostrar al universo qué chica eres y lo mantienes y defiendes cada día. Nuevo corte de pelo (venga, reconócelo... en el fondo adoras esa media melenita con ondas... sí, tienes tu punto loco y sin embargo a tu cara le sienta bien. ¿No te recuerdas? Busca la foto, estabas muy favorecida), nueva ropa, nuevas gafas,.. y sin embargo es como si hubieran estado ahí siempre. Te encuentras cómoda porque es lo que te gusta, es lo que eres. No cambies por nada ni por nadie.
En cuanto a tu jukebox, sigues teniendo un gusto envidiable, chica. Has salido a tu padre. Be proud of it, honey! Espero que tu chico lo comparta...y si no..¡cambia de novio! No te mereces un aprendiz de mago, tú buscas un Houdini, nena, tenlo presente.
¡Oh! Me alegra ver que tu corazoncito de vez en cuando, siempre en soledad, se emociona. Eso quiere decir que aún sientes algo. También eres esas lágrimas en la cama por la noche cuando todos duermen. Sí sí, ya sé... "lo estoy pasando mal y tú haciendo de profeta Isaías". N, eso también pasará y si no me crees... recuerda por qué te estoy escribiendo. ¿Lo ves? Hay cloacas más sucias y más bajas en las que ya has pasado alguna que otra noche.
Veo que aún no te has hecho con la Harley Custom. Cada vez te falta menos para tenerla, tranquila, llegará.
Tengo a M. esperando y no puedo escribirte más por ahora, pero quiero que sepas que continuaré dejándote mensajes. ¡Ah! Deja de comprarte discos y libros... ya no te entran más en casa.... mejor dicho, ¡cámbiate de casa!
Keep on rockin´N. SAMCRO.

Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




