viernes, 30 de octubre de 2009

Piramidal




En todos lados, a todas horas, después de que yo haya construido mi muralla
los susurros de cientos de personas, traspasan mis muros
y llegan a acorralarme, aún siendo sólo voces
repitiéndome minuto a minuto
que no soy tan fuerte
como había
creído
como había
soñado tiempo atrás.
Pero tú, maldito duende, sigues ahí
recordándome minuto a minuto que soy una yonki
porque sin hablar contigo, sin escucharte, sin drogarme con tu persona
creo que no soy capaz de vivir, tengo la certeza de que no soy capaz de amar y
ante todo, sin tí, soy una inconsciente que busca tu voz en cada silencio que la vida le
regala.


miércoles, 14 de octubre de 2009

Mis silencios


Cada festivo, cada ocasión en la que vuelvo a casa siempre ocurre lo mismo. El día anterior estoy nerviosa, quiero volver a ver a mi familia, pero, a la vez, estoy deseando quedarme en la ciudad en la que estoy. No es que no quiera a mi gente, simplemente no los necesito tanto físicamente. En realidad, y suena duro decirlo, sólo con oír su voz de vez en cuando me vale, me calman, me tranquilizan, nos contamos todas las novedades en nuestros respectivos quehaceres y marujeamos insanamente durante un par de horas por teléfono. Y vale. Y no hay más.

No soy una persona arisca, o al menos creo que no es la sensación que transmito, más bien la contraria, pero ahora mismo estoy en un momento en el que necesito mi libertad más que nada, más que a nadie. Después del duro varapalo que es el oír, ya casi como rutina, que alguien a quien tú amas, no te quiere, algo ha cambiado en mí. Supongo que ya me tocaba.
Ahora, aparte de ser bastante menos inconsciente, soy mucho más ..¿cómo decirlo? insensible. Ciertamente, no es una insensibilidad pétrea, algo inerte, es un sentimiento más íntimo, menos generalista.

Si hay algo que puede molestarme sobremanera éso es la ruptura de un silencio cargado de un pensamiento profundo. Y últimamente yo los tengo, tanto las molestias como los pensamientos. Sé que los demás no pueden saber cuándo y por qué mis silencios son como son, pero más de una vez me hubiera gustado tener un cartelito que pusiera: "Silencio, se piensa". ¿Nadie lo hace? ¿Sólo yo?..
Escucharse a uno mismo, los silencios y los pensamientos que, a voces, intentan hacerse un hueco en nuestras vidas, estoy segura de que solucionarían muchos problemas que, realmente, si nos parásemos un poco a pensar, no lo son.

Irme a casa de mis padres, volver a ella, es sinónimo de no ser capaz de tener este tipo de pensamientos, de una ruptura constante de mi espacio, de mis silencios y éso hace que termine pagándolo con ellos, a veces de manera desmesurada, con contestaciones inapropiadas.
Vivir aquí ha hecho que me habitúe a poder expandirme en todo momento, me ha enviciado como nunca creí que lo haría al hecho de estar sola y creo que, por un lado, ha sido perjudicial. Si bien es cierto que también me ha ayudado a fortalecer la aptitud socializadora que ya tenía, mejorando el modo de relación interpersonal, de lo que se deduce que lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Si sólo es cuestión de tiempo y, yo misma, rompo mis silencios...

sábado, 3 de octubre de 2009

Hilos


Los hilos de mi cabeza proceden de la madeja que tengo situada en mi corazón, a veces pienso que nunca llegaré a encontrar a nadie que sepa hilarme, otras veces pienso que lo he encontrado y lo he perdido, y otras, simplemente, me dejo llevar hasta que encuentro a alguien que resulta ser un nudo.
Hoy voy a destejerme un poco.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Un lavado de cara

Cambio de look para el blog, que falta le va haciendo. Despedidas emotivas no, que sólo cambio de estilo.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Entre tú y yo


Así, en confianza, te diré que me gustaría pagarte un billete sin retorno a la luna para que te quedaras allí lo que dura un para siempre, que no sé si es mucho o poco, pero es una medida del tiempo como otra cualquiera. Te recomiendo que te construyas una casita para estar agusto, más que nada porque ahora que somos amigos, cada vez que me hables de otra persona de mi mismo género, te dedicaré un para siempre, y de tantas veces que lo haré, te será más confortable encontrar un sitio en el que cobijarte. Hazme caso.
Si quieres que te sea sincera, entre tú y yo no hay tantas diferencias. He estado más de una vez en la situación en la que te encuentras tú, ésa en la que decir adiós es tan sencillo como susurrar un te he echado de menos y lo cierto es que no mientes cuando dices ninguna de las dos cosas. El problema viene cuando se giran las tornas y te encuentras del lado contrario y esas despedidas ligeras te arañan algo al ser escuchadas.

Quizá me lo merezca. Llegó un punto en el que de tanto decir adiós me olvidé del sonido de un hasta luego sentido y en ese instante apareciste tú, con tus buenos días, buenas tardes, buenas noches a grito pelado, que yo interpreté como he llegado para quedarme y realmente era un: no me quedó más remedio que llegar. Te supuse consecuencia directa de mi fortuna y, desafortunadamente, tu vida y la mía no comparten camino.
Mi ruta no difiere en exceso de la que sigues, pero sólo converge en los puntos justos en los que me puede hacer flaquear. C´est pas possible mon amour. Tu n´est pas un démon.
Eros, en uno de sus crueles y divinos juegos me hizo enamorarme de tí y ahora yo, una mísera humana, lucho con todas mis fuerzas para zafarme de sus planes y volver a mi gris y obtusa existencia pues no es más luminoso el negro noche bañado en lágrimas que el gris impaciente que tiñe mi bóveda celeste cuando no hay alicientes para un nuevo latido.

martes, 15 de septiembre de 2009

Letras olvidadas

Tarada tendencia a equivocarme y a darle cuerda al corazón en base a latidos ajenos que no devuelven el eco esperado. Reverberación insomne de gritos callados a voces, latidos secos.
Espero miradas lejanas que están a dos horas y el destino se empeña en recordarme fantasmas que intento olvidar. Amnesia selectiva, quizá.

Paraísos envueltos en letras que escuecen hacen recordar que hubo un tiempo en que no avancé porque me frenaban y ahora sólo puedo correr marcha atrás.

Quiero irme lejos y llegar al lugar más cercano posible, a mí misma.

Esclavitud consumada, soledad impuesta, placeres dolorosos de un tiempo que no es mejor.

martes, 8 de septiembre de 2009

Mea culpa

Soñando imposibles hacemos realidad todo aquello que tenemos miedo de materializar. Y es que, en el fondo, nos falta valor a todos.


Hoy, crítica para todos aquellos que no somos capaces de dar un puñetazo en la mesa y enfrentarnos a nuestros miedos.

Por cierto, estoy mejorando en mi terapia amnésica, ahora intercalo ratos de dolor con otros momentos de insensibilidad.... No está del todo mal.

Me estoy perdiendo en mundos de Ingmar Bergman, Muriel Barbey, Mario Puzo, Chuck Palanhniuk, Frank Sinatra, Aretha Franklin y mil amigos más, que, sin saberlo, me acompañan en estas tardes de libros, películas gafapasta y tranquilidad infinita....

M-Clan – Las palabras que me dijiste