miércoles, 24 de agosto de 2011

Nothing Hill

Se cierra esta librería, que significó el comienzo de una parte de mis sueños y de mi manera de entender el amor.
Por su culpa, inmensa culpa, siempre tuve la esperanza de que el chico adecuado me diseñase un plan perfecto en el que, por sorpresa, me liberase de mi rutina diaria, me hiciera coger un avión y me llevase hasta allí para comprar una guía para nuestro próximo viaje. Nada más y nada menos.

Gracias por ayudarme a soñar.


"La felicidad no es completa sin una cabra tocando el violín".

martes, 23 de agosto de 2011

Can´t explain


but the dog days are over, that´s for sure.

viernes, 12 de agosto de 2011

Nothing new

Aún hay días en los que me descubro recordándote. Y tengo miedo, a pesar de lo que todos dicen, de que no vuelvas; ¿por qué? Porque te he querido como nunca quise y dudo que quiera a nadie. Porque una parte de mí tiene, y siempre ha tenido, claro que eres tú.

Hay muchas cosas que hablar, mucho que descubrir, más que revelar, miedo, dudas, prisa, aunque sólo parezca haberla por mi parte, y pequeños acercamientos por la tuya. Supongo que puede que, en el fondo, sólo quieras saber cómo estoy realmente, sin más atisbos de relación que las cenizas de algo que se quemó tan rápido que aún me pregunto qué ocurrió. Sin embargo, me confesaste que durante todo este tiempo espiaste mi Spotify, no borraste mi número, ni mi mail, ni... nada. Tú fuiste el que se fue llevándoselo todo, yo la que se quedó, haciendo desaparecer el 100% de lo visible y el 0% de lo invisible, nunca he conseguido dejar de pensar en ti.

No sé qué ocurrirá en el futuro, pero sí qué me gustaría. Wish you were here.

viernes, 13 de mayo de 2011

Ain´t no way

Pues sí, este martes cumplí un año más y de regalo recibí, además de unas cuantas cositas materiales y otras tantas inmateriales, la felicitación de ese ser que hizo que escribiera aquí la entrada anterior a ésta... bueno, y alguna que otra más que preceden a ésa. Un escueto "feliz cumpleaños" y el "All apologies" de Nirvana dieron paso a una nueva desestabilización y a mil preguntas que aún intento responder. Tras escuchar un número próximo al infinito de veces la canción, decidí contestarle con otra:"A matter of time" de Foo Fighters y un mensaje similar en el que le daba las gracias por la felicitación, expresaba mi sorpresa por recibirla y le mostraba a pecho descubierto que le había perdonado.

No quedó ahí la cosa y al poco tiempo de haber respondido yo, recibo otro mensaje aún más disparatado si cabe, en el que además de alegrarse por mi perdón, especula con la posibilidad de ver si algún día podríamos hablar sobre lo sucedido meses atrás. Knocked out. Así estoy, sin saber a qué viene esto ahora, qué es lo que quiere ni cuándo va a suceder esa conversación, si es que llega a tener lugar.

Ahora la pelota está en su tejado y lo único que deseo es que se mueva rápido porque no creo que me merezca seguir con esta incertidumbre ni un minuto más.

El caballero oscuro, "My dark Knight".  No sé si te pasarás por éste, mi reducto de verdad en el intrincado mundo de la red de redes; pero si lo haces, ese egoísmo que promulgabas y que si algún día te sincerases contigo mismo verías que no es tal, se sentirá pleno, pues has copado las últimas entradas de manera irremediable.

Voy a intentar pensar como tú y ponerle respuesta a cada una de las dudas que me has generado, espero que con tiempo me las despejes tête à tête. (formulas preguntas con semilla de respuesta y conozco cuál es tu camino, de memoria ¡ay Héroes, qué sería de mí sin vosotros!)

¿A qué viene esto ahora? Sé que hay una parte de ti que sigue acordándose de mí tanto como yo lo hago de tu mismidad, también sé que te sientes mal por lo que pasó y que te ha removido las entrañas varias noches,  sé que me amaste y que nunca dejarás de hacerlo en un porcentaje que no sé determinar, es por ello por lo que necesitabas pedirme perdón. Ahora simplemente es porque encontraste una excusa perfecta para ponerte en contacto conmigo. No tenías que enfrentarte a una realidad cruda sin ningún tipo de parapeto con el que anunciar tu llegada, de este modo maquillabas tu venida.

¿Qué quieres? Lo más profundo de mi ser desea que sea algo más que una conversación, sin embargo, para que ese deseo sea secundado por mi raciocinio he de ver en ti un cambio que tu ambiente no creo que favorezca, al menos por lo que pude observar cuando estuve en las líneas enemigas. Siendo lo más racional y objetiva posible me parece que lo único que debo esperar es una disculpa completa y en condiciones, no te pido que sea comprensible porque estoy casi segura de que es imposible que lo sea, pero al menos inténtalo. 

¿Cuándo va a suceder? Te mentiría si te dijera que no he dudado de que me vayas a llamar. Es más, sigo dudando. Si cedo a mis necesidades deberías de haberme llamado hmmmm pongamos... hace tres meses, más o menos, tampoco quiero ser muy estricta con las fechas. Just trolling, babe. Llámame, es un ruego, dime lo que sea, incluso que no quieres decirme nada, pero llámame. Me lo debes, nos lo debes. Espero que no pase de este fin de semana. Échale valor al asunto y hazme un buen regate. Ya has disparado una vez y le has dado al travesaño, ahora sólo te queda marcarme un gol por la escuadra, que será recibir una llamada cuando menos me lo espere, como tu felicitación de cumpleaños. Celebremos que hace tres meses que me dejaste con una llamada reconciliadora de almas, ¡oh vamos, hermano! I saw the light! Ilumíname con tu palabra, sé mi mesías y despéjame con frases ambiguas ese futuro incierto que me deje claro que seré de todo menos fariseo, que María de Magdala, en el fondo, sólo es la "Carmen" de Bizet; que aún wish me where there. 

Sabes que después de todo esto, de mil palabras, doce mil dudas y tres millones de imperfecciones, cuando me llames, me digas lo que me digas, si es que me dices algo, mi pequeña yo interior seguirá pensando que me amas, que quieres estar conmigo y que tú también recuerdas aquel sueño que me contaste la primera vez que me dejaste entrever que eras el príncipe prometido.

Por si acaso, y haciendo gala de la dignidad que me queda, tiraré de Aretha y te diré que "Ain´t no way for me to love you, if you won´t let me... How can I give you all the things I have if you can´t handle my hands?", porque, seamos serios, ¿qué hay más digno que la sinceridad?

Si tú cedes, yo no huyo.

sábado, 26 de febrero de 2011

Mi verdad de Febrero



"Cuando se acabó, cuando repartimos lo de cada uno, me tocó quedarme conmigo y eso es algo que aún no he querido perdonarte, Jochi. Te creías muy listo y mírate ahora, rogándome que te conteste, que te hable de principios, de finales y de cosas en el medio".

Si supieras que nunca he estado en Londres, volverías de Tokio. María Sirvent.

viernes, 18 de febrero de 2011

Miedo en gris

Hace 4 días que la soledad se volvió a soldar a mi espalda. A veces pienso que es mejor dejarla ahí, sé que me sirve de escudo para ciertos males, pero también que con ella carezco de una serie de sensaciones que cuando estoy acompañada me hacen llegar a un lugar mucho más agradable de lo que en sí, la rutina amorosa, me puede llegar a parecer. Sea como sea, el caso es que tengo miedo.

A ratos me descubro sonriendo porque recuerdo ciertos gestos o comentarios tuyos e ipso facto la crisis de ansiedad vuelve: taquicardia, sudores, hiperactividad cosida a una apabullante necesidad de calma... Y vuelvo a tener miedo, más que nada, porque esta vez, en sólo un mes, estoy sintiendo algo que antes consiguieron nueve; y no sé si es que estoy más sensible o es que tú has significado más en mi vida, pero el hecho es que es así.

Supongo que tu silencio no ayuda a que haya un carpetazo sonoro que ponga fin a esta historia, pero tengo que darlo porque sino, de seguir así, va a poder conmigo y eso sí que no me lo puedo permitir bajo ninguna circunstancia.

Los hechos inconclusos me desconciertan porque, vivido lo vivido, acaban volviendo a resurgir y no se puede estar seguro de que aquel último adiós fue eso, el punto final. Contigo no ha habido una discusión previa que me haya hecho prever esta circunstancia, más bien fue todo lo contrario, tus últimas palabras hacia mí fueron de amor, cosa que aún me deja más patas arriba. Pero, como ya escribí una vez: te despediste a la francesa con la gracia flamenca de un buen silencio. Y olé.

Te has ido cuando más soplaba el huracán, cuando llegó el mal tiempo, cuando las cosas volvían a la normalidad, quizá por ello creí leer un cartelito que ponía: "Welcome al infierno".

lunes, 14 de febrero de 2011

¿Quién te quiere a ti?

Cada tarde, cuando iba a tu casa perdiéndome clases en la facultad o donde hiciera falta sólo para poder estar contigo, me hacías esa pregunta y yo siempre te respondía lo mismo: "no lo sé". A lo que tú aducías un: "yo, ¿quién si no?". Hoy, 14 de Febrero, día del amor comercial, me planteo esa misma pregunta: "¿quién me quiere a mí?" y la verdad es que la respuesta sigue siendo la misma. No entiendo por qué el viernes me enviaste un mensaje de esos cursis en plan sueño-con-tu-boca, para después pasarte 3 días sin dar señales de vida.. y los que me quedan, supongo. Va a pasar lo de siempre porque, como ves, al cabo de un mes, todo se torna negro y apostaría una mano a que regresaré a la soledad en breves, aunque creo que he regresado ya.

Tengo fe en ti, de veras que sí. QUIERO que lo hagas bien y en vez de reñirte y apabullarte con la mala leche que me caracteriza, respiro, cuento hasta infinito y con toda la dulzura del mundo te digo qué cosas no me gustan y por qué, tú callas, no dices nada y por lo bajini me juras que este fin de semana vendrás a verme, me hago la tonta y te pregunto un estudiadamente descuidado: "¿qué has dicho?" y tú vuelves a decir lo mismo: "nada nada".

Te pido hechos, no palabras. Prefiero que me vengas a ver a recibir 100 mensajes en los que me jures amor eterno, el cual, afianzando mi creencia, no dura más de 1 mes, al menos para mí.

Supongo que me he vuelto a equivocar y que el karma me está devolviendo todas y cada una de las malas acciones que he hecho, así que... me lo merezco.