
Sigo teniendo mi fe en tí intacta, aunque eres tú el mismo que ha reconocido que "aquellas veces en las que creías que me lo estaba tragando todo, no era así". Vamos, que has reconocido que me has mentido, me inculpas de algo en lo que no tengo que ver y te enfadas conmigo. Ahora viene el periodo refractario absoluto, en el que no puedo descargar ningún potencial de acción, ¿cuánto durará?,¿pasará?....
Sólo me queda una reflexión que tomar como verdadera y es que, en el fondo, sé que tú sientes lo mismo, y sé que ésto también pasará. Sé fuerte.